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12 de agosto de 2006
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DESTINOS INTERNACIONALES: ITALIA

Los secretos de Venecia

Proponemos un recorrido por los lugares más emblemáticos de la ciudad italiana.

    La hermosa ciudad de Venecia puede recorrerse en tres días, en un itinerario que incluye museos, pinacotecas, iglesias y entretenimiento. Pasear en góndola, degustar lo mejor de la gastronomía italiana y tomarse un café contemplando toda Venecia son sólo algunos de los placeres que esconde esta ciudad inigualable.

PRIMER DÍA. Los más famosos arquitectos, como Palladio o Michelangelo, presentaron proyectos para la construcción del emblemático puente Rialto, aunque finalmente fue edificado por un casi desconocido arquitecto, en 1588. Una vez que se lo atraviesa, aparece la Via Mercerie, la calle más elegante de Venecia, característica por sus preciosos escaparates y que desemboca en la emblemática Plaza de San Marcos. El pórtico de la plaza da la bienvenida a los visitantes.

    Poco después, se ve despuntar la Torre del Reloj, donde durante todo el año dos hombres se encargan de tocar las campanas. A lo largo de esta espectacular plaza se repiten las innumerables mesitas de los famosísimos cafés de los escritores, entre ellos el Florian y el Quadri, lugares que invitan a tomarse un espresso mientras se contempla la majestuosidad de Venecia. Además, en la Plaza nos deslumbra la presencia de la Basílica de San Marcos, una impresionante estructura arquitectónica cuya visita lleva alrededor de una hora.

    Muy cerca de allí se encuentra otra verdadera obra de arte gótica, el Palacio Ducal, una estructura conformada por la estratificación de elementos constructivos y ornamentales que no pasan inadvertidos. Su interior no es menos sorprendente: tapices de Tiziano, Veronese o Tintoretto decoran sus paredes. Los jardines son una belleza aparte que vale la pena conocer. Otra interesante opción es visitar la Isla de San Jorge, desde donde se puede disfrutar de las mejores vistas de la ciudad. Además, antes de terminar el día, pasear por Zattere es una excelente alternativa y una delicia para los sentidos, sobre todo si la caminata se realiza en horas del atardecer.

SEGUNDO DÍA. Una buena forma de aprovechar las mañanas en Venecia es dar una vuelta por los mercados L’Erbaria y la Pescaria: allí, los olores y sabores son realmente característicos, tanto como los lugareños que atienden los puestos. Otro lugar atractivo es el Campo San Polo, uno de los más grandes del enclave geográfico. Allí se celebran espectáculos y juegos, lo que lo convierte en una de las zonas más animadas de la ciudad. Desde el lugar se asoman los palacios góticos y la Iglesia de este mismo estilo, en cuyo interior se encuentran obras de Veronese y Tintoretto.

    Otro campo que no hay que perderse es el de Santa Margherita. La Scuola de Rocco –maravillosa escuela de artistas– es una de las mejor conservadas de la ciudad. La mezcla de poder y religión que ha rodeado a estas instituciones desde su nacimiento hace del lugar una visita obligada. Sin embargo, uno de los lugares más relacionados con el arte es la Galleria della Accademia, una de las pinacotecas más prestigiosas de Italia. En su interior se pueden contemplar obras de Bellini, Tintoretto, Veronese, Tiziano, Longhi, y de Canaletto. Con rasgos más contemporáneos, también se destaca el Museo Guggenheim, que alberga cuadros de Picasso, Mondrian, Miró o Kandinsky.

TERCER DÍA. El increíble Campo de San Geremia, lugar donde se erigen el Palacio Labia (ahora sede de la cadena de televisión RAI), construido en el seicento italiano, y la preciosa Iglesia de San Geremia son dos lugares que no pueden pasarse por alto. Atravesando el Puente delle Giuglie se encuentra el mercado de la fruta y la Calle Nueva y, girando a la izquierda, aparece el ghetto viejo de Venecia, uno de los primeros de Europa que dio nombre a los restantes.

    Allí residían los judíos de la ciudad, por lo que se encuentran las dos sinagogas. Para verlas existen visitas guiadas que parten del Museo de Arte Hebreo. Otra de las bellezas de la ciudad es la Iglesia della Madonna dell’Orto, conocida popularmente como la Iglesia de Tintoretto, que recibe ese apelativo porque fue el lugar elegido para enterrar al artista. Construida en el siglo XV, es uno de los íconos del renacimiento y corresponde a la transición entre el arte románico y el gótico.

    El recorrido de tres días podría finalizar con un paseo por la Calle Nueva, que converge con el Gran Canal. Por último, un recorrido en vaporetto para contemplar la fachada de la Caí Díoro, sede de la galería Franchetti, o visitar el Campo Santo de los Apóstoles dejará al visitante con la sensación de haber conocido una gran ciudad en todo su esplendor.

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