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25 de enero de 2019
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Ordenamiento

Los frenos que establece el Gran Mendoza a los nuevos barrios

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Mientras que Maipú prohibió estas construcciones durante un año, en otros departamentos mantienen en espera a los proyectos que buscan establecerse en ciertas zonas.

Esta semana, la Municipalidad de Maipú suspendió la construcción de barrios y complejos de departamentos durante un año en su territorio, pero no se trata del único departamento que puso límites a estos proyectos: la mayor parte del Gran Mendoza cuenta con alguna limitación al respecto.

Esto se debe a la elaboración de cada Plan de Ordenamiento Territorial que se están implementando en los municipios, en el que establecen los indicadores para determinar en qué zonas se puede construir para viviendas, teniendo en cuenta el impacto que pueda tener la iniciativa. Por lo tanto, mientras que los departamentos completan este proceso, decidieron fijar ciertos límites hasta que las pautas estén claras.

Por el momento, los municipios se rigen por las ordenanzas establecidas antes de que se regulara la ley provincial, añadiendo prohibiciones o suspendiendo el otorgamiento de factibilidades municipales en zonas específicas.

En el caso de Maipú, la suspensión es para todo el territorio, debido a la necesidad de rediseñar las distintas áreas del territorio, donde el 70% es zona rural. Mientras se fija a través del plan en qué lugares se cultiva y cuáles se urbaniza, los nuevos barrios están frenados.

La medida se tomó a través del decreto Nº 1.706, teniendo en cuenta que la Ley de Catastro permite fraccionar hasta dos mil metros los terrenos sin contar con servicios municipales, por lo que entre las fincas suelen aparecer grupos de familias viviendo en una zona de cultivo o se construyen nuevos barrios privados.

Paralizar estos proyectos no es algo nuevo: Guaymallén tomó la misma decisión al comenzar la nueva gestión en 2016. El objetivo fue proteger el área rural, a través del artículo 3º del decreto 8.244, y la medida se mantiene hasta que el plan local esté implementándose.

Según indicó Cintia Brucki, directora de Planificación del Municipio, la limitación de nuevos barrios se debe en parte a cómo se estaba afectando el cinturón verde del departamento. "La ciudad no tiene que expandirse hacia la zona rural, a pesar de que es interesante para las inversiones porque está muy cerca del área metropolitana", explicó.

Una vez sancionado el plan, se habrán determinado qué lugares se preservan y en cuáles sí puede construirse. Hasta el momento, en Guaymallén existen 390 barrios privados registrados.

En Las Heras, la situación más conflictiva se da en piedemonte, donde el director de Ambiente y Ordenamiento Territorial, Pedro Noguera, explicó que es el principal centro de interés para los desarrollos inmobiliarios, pero también una de las zonas que presenta más peligros.

"No hemos prohibido nuevos barrios, lo que dejamos de hacer fue dar factibilidad en el piedemonte hasta que el plan establezca en dónde no hay riesgo. Sabemos que no se podrá construir en todos lados, hay muchos lugares de riesgo", puntualizó.

La misma situación presenta Luján de Cuyo, que debió agregar Blanco Encalada a su plan, luego de que la Suprema Corte fallara a favor de este departamento. La ordenanza vigente limita la construcción en casi todo el departamento mientras se estudia tanto el piedemonte como otros sitios para determinar las zonas aptas, según explicó la especialista en ordenamiento territorial Nelly Gray de Cerdán. 

"Hay que dejar claro que no hay una línea que divide dónde sí y dónde no, sino que se trabajaron con indicadores: se determina con una interpretación inteligente de las características de cada lugar", resaltó. Los estudios abarcan, entre otros detalles, cómo se realiza el drenaje, los riesgos de aluviones, el tipo de suelo y el escurrimiento.

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