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21 de noviembre de 2012
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trimestrales

Los docentes aseguran que les piden "más oportunidades" para que los alumnos aprueben

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Según los profesores, indirectamente les solicitan que haya más chicos aprobados y que recurran a todos los métodos de evaluación necesarios para lograr este objetivo. Desde la DGE lo negaron.

A pocos días del comienzo de los exámenes trimestrales en los colegios secundarios, directivos y docentes reconocieron que existe una fuerte tendencia a incrementar las oportunidades para que los alumnos aprueben las materias, evitando que lleguen a rendir en diciembre. Además, algunos profesores indicaron que desde la Dirección General de Escuelas (DGE), aunque en forma indirecta, les exigen aprobar a los estudiantes, agotando para esto todas las metodologías de evaluación disponibles. No obstante, eso fue desmentido desde el organismo.

"A los alumnos se les está dando todas las posibilidades de aprobar antes de llegar a diciembre, y los docentes tienen toda la libertad de evaluarlos como crean conveniente", expresó Gloria Honorato, regente de la escuela Federico García Lorca, de Godoy Cruz.

Esa opinión es compartida por directivos y docentes de distintos colegios secundarios de la provincia, quienes consideran que en los últimos años se ha flexibilizado la exigencia y la prioridad es que suba el número de aprobados.

De hecho, la directora de la escuela Jorge Luis Borges, Myriam Brusilovsky, de Guaymallén, se encargó de explicar que estos cambios generaron que "este año, el trimestral sea una nota más" del alumno, y ya no tenga "tanta influencia en la calificación final".

Al respecto, Yanda Maure, coordinadora pedagógica de la escuela García Lorca, dijo que "antes de rendir el último trimestral", los estudiantes "tienen la posibilidad de compensar los anteriores, si fueron desaprobados".

Sin embargo, la titular de la Dirección de Educación Secundaria, Norma Cabrera, indicó que "el trimestral es uno", y que el mismo "no tiene recuperatorio", al tiempo que desmintió que existan directivas para que los docentes les den a los alumnos más oportunidades para aprobar la materia.

"Lo que se les ha pedido a los profesores es que no sólo tomen en cuenta la nota del examen, sino también el proceso a lo largo del año", detalló Cabrera. Además, se encargó de aclarar que "sólo se les dijo que no pueden evaluar lo que no se ha enseñado, lo cual es lógico".

No obstante, los educadores consideran que sí existen presiones para que aprueben a los alumnos. Tal es el caso de una profesora de un establecimiento de Godoy Cruz, que prefirió que su nombre no se difunda, ya que fue presionada por las bajas notas de su curso.

"Me llamaron las autoridades de la escuela y me dijeron que no podía ser que los chicos tuvieran esas calificaciones, que de alguna manera los tenía que aprobar", manifestó la mujer.

Por su parte, Vanesa Arellano, profesora de Inglés de la escuela Borges, reconoció que directamente nunca le han pedido que baje la exigencia, pero que "lo sugieren".

"Lo hacen subliminalmente, te dicen que no puede ser que haya tantos desaprobados", señaló la educadora. Además, aseveró que, a su entender, esta flexibilidad hace que "se pierda el sentido de la educación y de la escuela".

Metodología

Dentro de estos cambios, están incluidos los métodos de evaluación que los docentes deben seguir a la hora de comprobar si los conocimientos han sido adquiridos o no.

Sobre este punto, Brusilovsky precisó que "cada profesor puede elegir las herramientas o los instrumentos que crea oportunos para evaluar". Así, los exámenes pueden ser conferencias, pruebas escritas, orales, prácticos o cualquier alternativa que el docente elija.

Laura Martínez, profesora de Lengua y Literatura de la escuela García Lorca, aseguró que ella está "trabajando en un trimestral integrador de los tres bloques", y que los chicos van a tener que realizar en grupo "un programa de televisión" para aprobar la materia.

En este caso, al igual que otros educadores, la docente integró el uso de nuevas tecnologías, aprovechando las netbook que recibieron los estudiantes de 9no año en el marco del plan Conectar Igualdad.

El vicedirector del colegio técnico Pablo Nogués, Ricardo Hernández, explicó que desde hace tiempo en ese establecimiento de Ciudad se siguen "varios criterios" a la hora de examinar los conocimientos de los alumnos.

"En los cursos inferiores, que son los de formación, los exámenes son comunes; en los superiores, la educación se orienta a los proyectos técnicos, y es eso lo que se evalúa", indicó.

Asimismo, la Directora de Nivel Secundario fue precisa al indicar que el objetivo es que los docentes "apliquen las estrategias de evaluación que haya utilizado a lo largo del año".

Según explicó Cabrera, "si un profesor los ha evaluado en forma oral, después no puede tomar un final escrito", porque "debe haber coherencia" en la metodología.

"Si la mitad de los chicos rinde mal, el docente debe analizar su instrumento de evaluación", indicó la funcionaria. Al consultarle si puede ser que los alumnos no estudien dado la cantidad de oportunidades que saben van a tener, expresó: "Los adolescentes han sido siempre igual; deberíamos recordar cómo actuábamos nosotros a esa edad".

La voz de los protagonistas es similar a lo que dicen los docentes. Por ejemplo, Iván, que tiene 18 años y es alumno de la escuela Borges, explicó que para él los trimestrales "son un chamuyo", dejando en claro que no los consideran difíciles.

Fundamentos

Las razones que llevan a que exista esta flexibilización se basa en los lineamientos establecidos por la Ley Nacional de Educación (26.206).

"Esta norma fija la obligatoriedad de la educación y que la misma debe ser inclusiva; estos puntos son como un paraguas que llevan a que los alumnos permanezcan en las escuelas", explicó la Directora de la escuela de Guaymallén.

Sin embargo, los profesores consideran que los chicos siempre esperan ponerse a estudiar cuando llega la última oportunidad.

Respecto a esto, la funcionaria de la DGE dejó en claro que para el organismo el fin es "lograr que los chicos aprendan", y que no importa cuando lo hagan.

Por el contrario, Arellano consideró que "hay conocimientos que los estudiantes no han adquirido, y que tampoco van a adquirir, porque pasan de año igual".

Algunos docentes manifestaron que las facilidades a la hora de rendir no son correctas, ni ideales, para todos los adolescentes.

"Hay chicos que se merecen más oportunidades, por cuestiones personales, pero otros se dejan estar y especulan con las fechas y las notas", dijo la Profesora de Lengua y Literatura.

Emanuel (16), alumno del colegio Pablo Nogués, explicó que los docentes "tienen en cuenta la participación en clase", y que "no está mal que ayuden a los chicos que les cuesta más".

Sin embargo, tanto él como su compañero de clase, Joaquín (16), consideraron que "no es correcto que les den oportunidades a los que nunca hacen nada, y terminan aprobando".

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