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11 de enero de 2017
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Los 12 niños asesinos más sanguinarios de la historia

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El origen del mal en ocasiones tiene cara de bueno/a.

A lo largo de la historia ocurrieron muchos casos de asesinatos, unos evitables y algunos no tanto. ¿Qué se hace cuando los asesinos son menores? ¿Se puede evitar?

Acá un resumen de los casos que más impactaron al mundo.

1. Joshua Phillips — 14 años.

En 1998 con tan solo 14 años, Joshua golpeó a su vecina de 8 años hasta provocarle la muerte; después de eso, la escondió debajo de su cama durante una semana entera. Cuando su madre descubrió el cadáver debido al fétido olor, Joshua huyó de su hogar, pero no sin antes apuñalar con saña 11 veces el cadáver de la pequeña.

2. Brenda Spencer — 14 años.

Esta chica de 14 años tenía todo en la vida para ser feliz, pero lo perdió por un regalo de Navidad. En las fiestas navideñas de 1978, Brenda recibió como regalo de parte de sus padres, un rifle. En enero de 1979, la extraña joven decidió utilizar el arma en su escuela, hiriendo a ocho niños y matando a dos profesores que intentaron evitar la tragedia. Cuando se le preguntó por qué lo hizo su respuesta fue: “No me gustan los lunes”.

3. Jon Venables y Robert Thompson — 10 años.

Una de las historias de asesinato más aberrante de todas. En 1993 Jon y Robert, mejores amigos, escaparon del colegio para pasear por un shopping; ahí, se llevaron de la mano a James Bulger de dos años, qué inocentemente les dio la mano porque sí. Los infantes asesinos llevaron al más pequeño a las vías del tren y fue ahí donde ocurrió la tragedia. Le arrojaron ladrillos al pequeño, luego lo golpearon con una barra de metal; y por si eso fuera poco, le quitaron el pañal y lo torturaron con baterías eléctricas, luego lo arrojaron al tren.

4. Luke Woodham — 16 años.

Este chico sufría constantemente de las burlas de sus compañeros de colegio, y luego de una ruptura con su novia, todo su mundo se nubló. El joven apuñaló a su madre y tomó el rifle y la pistola de su padre, luego se dirigió a su escuela; en el el centro de estudios, asesinó a su novia y a una amiga, y luego, hirió a siete alumnos más. Cuando declaró en juicio, aseguró que había sido poseído por demonios manipulados por un amigo cercano.

5. Kipland Kinkel — 15 años.

La historia de este joven es bastante fuerte. En 1998 después de que su padre lo castigara por la mala conducta que había tenido en el colegio y en su casa, Kip tomó un rifle y le disparó a su padre; luego, esperó a que su madre llegara y la asesinó con varios tiros en la cara, cabeza y corazón. Después de arrastrar a sus padres por toda la casa y esconder los cadáveres, el chico dejó una carta: “¡Acabo de matar a mis padres! No se que está pasando, los amo tanto. Soy un hijo terrible, me siento apenado, ojalá me hubieran abortado”. Eso no fue todo, ya que después de eso llegó a su escuela y asesinó a varios estudiantes.

6. George Stinney — 14 años. (Fue condenado a muerte)

George Stinney de 14 años se convirtió en junio de 1944 en la persona más joven en ser ejecutada legalmente en los Estados Unidos en el siglo XX. El joven fue condenado por el asesinato de dos niñas : Betty Jane Binnicker (11 años) y Mary Emma Thames (8). Ambas fueron encontradas en un agujero, con fracturas de cráneo. Stinney confesó los crímenes, y explicó que había intentado tener relaciones sexuales con una de las niñas, pero como se negó la mató a ella y a su amiga. Fue juzgado como adulto y condenado a morir en la silla eléctrica. Aunque todavía hay polémica sobre si fue él o no el asesino, se cree que toda la condena fue un acto racista.

7. Mary Bell — 11 años.

Nadie se dio cuenta a tiempo, Mary Bell tenía problemas. En 1968 fue enviada a la cárcel, por estrangular a un pequeño, junto a su amiga Norma Bell, pero la policía las dejó en libertad porque declararon que había sido un accidente; meses más tarde, ambas niñas asesinaron nuevamente a un pequeño de tres años llamado Brian Howe, en esta ocasión, Mary Bell escribió con una navaja en el estómago del niño la letra “M”, y además cortó su cabello y sus genitales.

8. Eric Harris y Dylan Klebold — 17 años.

Una de las masacres escolares más famosa tuvo lugar en 1999, estos jóvenes ingresaron a su escuela con dos escopetas, una pistola, una bomba casera y varios dispositivos explosivos; con todo esto, los adolescentes realizaron numerosos disparos en la cafetería y en la biblioteca, matando a 13 personas e hiriendo a 24 alumnos. Ese mismo día ambos se suicidaron en la biblioteca.

9. Eric Smith — 13 años.

El pequeño pelirrojo de 13 años sufría los abusos constantes de los niños que se burlaban de su color de cabello y de sus pecas, y un día decidió vengarse con un inocente. El 2 de agosto de 1993 Eric asesinó al pequeño Derrick Robie de cuatro años, y lo hizo de una cruel manera. Smith golpeó con piedras y luego estranguló a su víctima.

10. Cristian Fernandez — 12 años.

Cristian tuvo una vida durísima. Su madre fue violada y embarazada a los 12 años, su padrastro se suicidó frente a él, a los 6 años asesinó a un gato solo porque lo arañó, y así muchas situaciones más. La tarde del 14 de marzo de 2011, Biannela Marie salió de su casa y dejó a Cristian, el mayor de sus hijos, a cargo del cuidado de sus hermanos. Cuando regresó por la noche, se encontró al más pequeño, de dos años, inconsciente sangrando por la nariz y los oídos, Cristian lo había asesinado.

11. Jesse Pomeroy — 14 años.

A finales del siglo XIX, Pomeroy era conocido como “El novio de Boston”, ya que había secuestrado y torturado a ocho niños menores de 10 años; después de eso, Jesse siguió con su deseo de asesinar, y mató a una pequeña de 11 años y luego a un bebé de cuatro años al que acuchilló tantas veces que casi lo dejó decapitado. Cuando se le detuvo por los crímenes solamente respondió: “Sí, supongo que lo hice, ahora deténganme”.

12. Graham Young — 14 años.

Graham tenía una extraña fascinación por los venenos y los químicos, y de pronto su familia comenzó a ser víctima de muertes extrañas. Primero su padre enfermó, luego su madrastra y su hermana cayeron en cama, todos compartían los síntomas de diarrea, vómitos y dolores corporales. En 1962, la madrastra de Young murió por envenenamiento. El asesino continuó haciendo eso con sus amigos y compañeros, hasta que fue capturado.

Tené cuidado, detrás de la sonrisa de los más chicos puede ocultarse un asesino/a en potencia. Podes investigar por tu cuenta los detalles de todos estos casos en particular.

Fuente: MUNDO.

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