access_time 10:19
|
15 de abril de 2019
|

El relato de la mucama “ñoqui” de la suegra de Lobos

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/1555334334662WhatsApp%20Image%202019-04-15%20at%2009.00.19.jpg

Comenzó el juicio contra el ex intendente de Guaymallén, su esposa y su suegra por defraudación a la administración pública.

Este lunes comenzó el juicio contra el exintendente de Guaymallén, Luis Lobos, su esposa Claudia Sgró y su suegra, María Elena Fernández. El ex jefe comunal está acusado de defraudación a la administración pública en la modalidad de administración infiel y su mujer y su suegra están acusadas como partícipes necesarios.

Las tres personas en cuestión fueron imputadas por quedarse con los sueldos de una empleada municipal, Laura Fara y su hijo, Pablo Mülller, entre mediados de 2011 y fines de 2015. Esos presuntos trabajadores de la Municipalidad de Guaymallén en realidad realizaban tareas domésticas en las viviendas de los imputados.

El relato

Durante esta jornada declararon como testigos Fara y su hijo. Frente al relato los defensores de Lobos remarcaron algunas “contradicciones” en las que incurrió la empleada en cuestión.

Fara relató que conocía del barrio a la suegra de Lobos y que planchaba en su casa. “Después nos hicimos como amigas”, dijo.

“María Elena me ofreció ayuda de parte de la Municipalidad, yo hacía limpieza, estaba en una situación mala y acepté esa ayuda. Dijo que el municipio le daba a la gente menos pudiente, me pidió el DNI, me dijo que con esa ayuda podía ayudar a otros. Yo era la titular, creo que eran cuatro más”, manifestó.

Además dijo no recordar puntualmente los hechos pero afirmó que retiró la tarjeta de débito del Banco Nación y que se la entregó a Fernández. A eso agregó que tuvo que ir a firmar papeles a la comuna, pero puso en duda la posibilidad de que fueran bonos de sueldo. Una vez que cobró por primera vez tuvo que darle aviso a Sgró que estaba en el Concejo Deliberante.

Recién en 2015 Fara fue nombrada en planta. En ese entonces le solicitaron una serie de estudios médicos pero no se los realizó por orden de Fernández.

Fue con la llegada de la gestión de Marcelino Iglesias que se enteró que era empleada desde el año 2015. En ese momento se decidió una revisión de cargos y categorías y la empleada relató su “miedo” a perder el trabajo.

 “Cuando descubrí que desde el 2011 era empleada de la Municipalidad fue bastante doloroso por el cariño, la relación que tenía con María Elena”. Frente a esto habló con un empleado de la comuna que le pidió que le relate el caso a la concejal radical Evelin Pérez.

 Además Fara contó que la misma Sgró, después de un desmayo, le pidió que no contara nada de la ayuda económica que recibía.

Cuando finalizó su relato, Lobos tomó la palabra y afirmó: “Los primeros cheques se retiran en tesorería y se firma el duplicado del bono de sueldo. Cuando retiró el cheque sabía que era empleada municipal”.

A su turno, Pablo Müller de 25 años fue muy poco lo que pudo relatar y lo que recordaba. Admitió que María Elena les entregaba una ayuda económica a él y a su madre y que solamente fue una vez al banco a retirar la tarjeta de débito.

“No sabía de dónde salía la plata”, manifestó el joven.

En 2014 le llegó una notificación de la Municipalidad para que se presente a trabajar pero no accedió porque se le superponían los horarios con su estudio.

“Me dijeron que cuando llegara tenía que preguntar por las vacaciones y me pareció raro, no fui”.  

Qué dijo Lobos 

En el comienzo del debate en el Tribunal Colegiado Número 2, Lobos dijo que no conocía a la empleada Laura Fara ni a su hijo Pablo Mülller.

"Al día de la fecha no sé quién es la señora Fara ni el señor Mülller", aseguró el ex intendente peronista. Y, hablando en tercera persona, agregó: "Dicen que Lobos fue quien los hizo entrar, dando la orden a funcionarios. Me gustaría que algún testigo diga si el señor Lobos autorizó a alguien a contratar a Fara y Müller. No lo hice, nunca hablé con Fara y Müller, no los conozco. Nunca ordené ni autoricé que se los contratara", sostuvo el exintendente. 

Detalles

Según las pericias, la familia Lobos habría recaudado de forma ilegal cerca de 500.000 pesos, que a la fecha la suma sería un poco mayor ya que hay que actualizarla.

La maniobra salió a la luz luego de que la propia Fara se enterara que tanto ella como su hijo figuraban como empleados municipales. Realizó la denuncia y el caso finalmente llegó a juicio oral.

No es la única causa en la que Lobos está imputado, también es investigado por otros dos casos de corrupción y uno de enriquecimiento ilícito. 

Al inicio la defensa solicitó la postergación del inicio del debate por el estado de salud de Fernández, la suegra de Lobos que padece problemas de salud. Sin embargo el Tribunal integrado por los jueces Ezequiel Crivelli, Marcelo Gutiérrez del Barrio y Jorge Luis Del Póppolo determinó que el juicio comenzara sin la presencia de la mujer, que tendrá un juicio separado.

La suegra de Lobos y su esposa incorporaron a Fara como empleada municipal en agosto de 2011 hasta el 2015 donde, según declara la mujer, María Elena Fernández era la que tenía su tarjeta de débito. Fernández retiraba un sueldo de $2.719 del Banco Nación y le entregaba unos $500 a la mucama como ayuda económica. La misma maniobra se repitió a partir de 2014 con Pablo Mülller, que también recibía la ayuda económica de una suma similar.

Luego en 2015 Fara fue nombrada en una categoría alta como empleada de planta de la Municipalidad de Guaymallén y la misma escena se repitió con su hijo. Este último rechazó el puesto, mientras que al día el hoy Fara sigue siendo empleada con la misma categoría en la Dirección de Salud del municipio.

 

Comentarios de la nota

Últimas noticias

© Copyright 2017. Cuyo Servycom S.A.