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23 de agosto de 2006
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EDUCACIÓN

Las universidades sufren por la calidad académica

El sistema universitario argentino busca un nivel de excelencia académica y un mayor desarrollo científico, para lo cual pretende reconvertir sus programas curriculares hacia un modelo de país vinculado con la producción. Pero las restricciones presupuestarias y la mala preparación de jóvenes en la escuela media retrasan estos objetivos, por lo que sólo se fijan metas en el corto plazo. Rectores y especialistas en educación, consultados por Télam, aseguraron que realizan ?esfuerzos denodados? para mantener los niveles de calidad académica adecuados con el actual presupuesto, pero reconocen que deben actualizar algunos de sus programas curriculares que se encuentran atrasados.

    El sistema universitario argentino busca un nivel de excelencia académica y un mayor desarrollo científico, para lo cual pretende reconvertir sus programas curriculares hacia un modelo de país vinculado con la producción. Pero las restricciones presupuestarias y la mala preparación de jóvenes en la escuela media retrasan estos objetivos, por lo que sólo se fijan metas en el corto plazo. Rectores y especialistas en educación, consultados por Télam, aseguraron que realizan “esfuerzos denodados” para mantener los niveles de calidad académica adecuados con el actual presupuesto, pero reconocen que deben actualizar algunos de sus programas curriculares que se encuentran atrasados.

    En este último punto, la licenciada en educación Silvina Gvirtz manifestó que “algunas universidades sólo tratan de formar elites intelectuales mientras que otras pretenden cuadros intermedios o profesionales que no son la intelectualidad de punta”, aunque aseguró que la excelencia académica pretendida “se desdibuja en el marco de las restricciones presupuestarias”. Argentina cuenta con una matrícula universitaria cercana al millón y medio de alumnos, con una tasa de crecimiento de 4,7 por ciento anual y un presupuesto global de 3.900 millones de pesos, que cada universidad debe distribuir para gastos de funcionamiento, salarios y desarrollo de la investigación.

    De los alumnos que ingresan a los estudios superiores de una universidad estatal, 10,9 por ciento se inscriben en abogacía, mientras que 6,6 lo hace en la carrera de contador público y 5,8 en licenciado en administración. Estas tres carreras, con distintos porcentajes, también son las más elegidas por los estudiantes de las universidades privadas. Las carreras vinculadas a la producción, que el Gobierno nacional busca impulsar, como Arquitectura, Agronomía o Ingeniería Industrial, son elegidas por menos de 2 por ciento de los estudiantes que se inscriben en las universidades.

    Mario Barletta, rector de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), dijo que los rectores consideraron que las 45 universidades públicas “necesitan 180 millones de pesos sólo para atender sus gastos de funcionamiento, mientras que para partidas destinadas a ciencia y tecnología precisan 120 millones”. El rector de la UNL agregó, además, que en Argentina “se gasta menos plata en las universidades que Brasil, México o incluso Uruguay” y apuntó: “Si en un país se retrasan los estándares de formación de recursos humanos y si no se invierte en investigación y desarrollo, el sistema está al borde de recorrer un camino de fuerte deterioro”.

PRESUPUESTO. Los rectores de las 45 universidades nacionales pedirán que se incremente la suma destinada a ciencia y tecnología que el Gobierno nacional anunció la semana anterior, en el marco del incremento presupuestario para el sector, informaron ayer. Carlos Domínguez, titular del Comité Interuniversitario Nacional (CIN), dijo que pedirán un incremento de 10 millones de pesos a lo anunciado la semana pasada ya que “el presupuesto en esta área no se toca desde hace muchos años”.

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