access_time 16:59
|
9 de agosto de 2006
|

CASO PIOTTANTE-LIBEDINSKY

Las huellas no coinciden con las del imputado Mauricio Suárez

https://elsol-compress.s3-accelerate.amazonaws.com/imagenes/000/174/186/000174186-20111120060809_04_1197273.jpg

El cotejo de los indicios dactilares hallados en el consultorio del psicólogo con los del Registro Nacional de las Personas y de la AFJP donde trabajaba el sospechoso resultó negativo.

    El confuso doble crimen del psicólogo Flavio Piottante y su paciente Analía Estrella Libedinsky comenzó a transitar, esta semana, un camino de dudas acerca de la participación en el homicidio del principal sospechoso,Mauricio Javier Suárez (32). Esto se dio así debido a que las huellas dactilares encontradas en una de las habitaciones de la casa del profesional no pertenecen al imputado, quien está prófugo desde el 16 de julio, luego de que tres amigos lo vincularan con el crimen.

    Su paradero, hasta el día de hoy, es incierto. Así lo confirmaron tres fuentes consultadas por este diario, ligadas al análisis realizado de los vestigios obtenidos. Contrariamente, el fiscal que instruye el caso, Eduardo Martearena, se ha mantenido en estricto hermetismo acerca del resultado del cotejo realizado por Criminalística. De todas formas, los pesquisas no descartan de lleno que el sospechoso esté directamente relacionado en los asesinatos, e inclusive se ha llegado a mencionar que Suárez contrató a una persona para cometer el tremendo crimen, es decir, que haya sido un asesinato por encargo y que por este motivo está prófugo.

NEGATIVO. A pesar de que las comparaciones de huellas halladas en la escena del crimen con las del Registro Nacional de las Personas y con las que estaban en la AFJP donde trabajaba Suárez tuvo resultados negativos, la fuerte carátula por “homicidio agravado por el uso de arma de fuego en concurso real con homicidio simple” que recayó sobre el sindicado se ha mantenido. Desde un primer momento, las huellas ensangrentadas de algunos dedos de una mano, encontradas a escasos centímetros de un interruptor de luz del consultorio ubicado en Barcala 484 de Ciudad, eran la prueba más fuerte para incriminar a Suárez.

    Pero con esta conclusión no se sabe a ciencia cierta qué rumbo tomará la instrucción liderada por el fiscal especial. No sólo se comparó los rasgos con los de Suárez. También se realizó, para descartar nuevas hipótesis, una verificación con las de su ex mujer y novia de Piottante, Andrea Troncoso, y el resultado también fue negativo. Lo cierto es que el fiscal Martearena recibió el análisis del cotejo de huellas el jueves por la tarde, día en que realizó una inspección ocular en la vivienda de Piottante, ya que, desde que tomó el caso, no había concurrido al lugar.

   Del consultorio donde aparecieron los cuerpos, el magistrado se llevó la historia clínica de los pacientes del psicólogo y recolectó nuevas muestras de sangre. El cruento crimen del profesional y su paciente ocurrió en la tarde-noche del 12 de julio, en la vivienda y consultorio del mismo. Piottante recibió dos impactos de bala en el pecho y Libedinsky fue salvajemente golpeada y luego estrangulada.

Comentarios de la nota

Últimas noticias

© 2019 Copyright.