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15 de agosto de 2006
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CRISIS EN ORIENTE MEDIO

La tregua animó a los libaneses a volver

Ya se movilizaron decenas de personas. Muchas encontraron sus casas destruidas. Se produjeron accidentes al usarse artefactos que no habían estallado. Se respetó la tregua.

    La tregua que comenzó a las ocho de la mañana de ayer en Líbano, la cual, de momento, es respetada salvo episodios aislados, ha animado a decenas de miles de libaneses a tratar de volver a sus casas abandonadas, aunque muchas de ellas han quedado reducidas a escombros. Esta vuelta precipitada ha traído ya no pocos accidentes causados por personas que activan por descuido artefactos que no habían estallado y, al menos, dos personas han muerto, una en Yahmor y otra en Hamuch, más siete que han resultado heridas en diferentes lugares del país.

    El Ejército, la Defensa Civil libanesa y las televisiones multiplican las llamadas a la precaución, que no empañan la evidente alegría de los libaneses que vuelven a casa con sus enseres a cuestas y que colapsan las carreteras del país, según pudo comprobar Efe. Algunos ondean al viento banderas libanesas o retratos de Hasan Nasralá, el líder de Hezbolá,mientras que otros hacen el signo de la victoria ante las cámaras de televisión.

    La tregua sólo ha sido rota en las primeras horas con un tiroteo ocurrido casi en la misma frontera, en una aldea llamada Hadafa, y en el que perdió la vida un supuesto miliciano de Hezbolá. Según la versión del Ejército israelí, un grupo de milicianos libaneses se aproximó a una posición ocupada por el Ejército israelí en Hadafa con actitud amenazadora y los soldados le dispararon “en defensa propia”.

   Aparentemente, no ha habido durante las primeras horas de tregua una repetición de hechos de estas característica, por lo que la tregua puede afianzarse tras superar con éxito la primera parte del día. Sin embargo, las horas previas a la tregua no fueron de calma, ya que la aviación israelí las aprovechó para bombardear el sur de Beirut, la ciudad de Tiro y el valle de la Bekaa. En este último emplazamiento, en concreto, en la ciudad de Baalbek (feudo del movimiento chií Hezbolá), murieron cinco soldados del Ejército libanés y dos civiles por los bombardeos de anoche.

    Además, ayer se supo que las famosas ruinas romanas de Baalbek también han resultado dañadas tras los bombardeos del sábado, al aparecer grietas en el templo de Baco, uno de los mejores conservados del complejo. Hezbolá distribuyó en todo el país panfletos en las que felicita al pueblo libanés por la “gran victoria” lograda sobre Israel.

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