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26 de octubre de 2009
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SALUD

La terapia más divertida: el baile

Bailar regularmente ayuda a aliviar el estrés, a quemar el exceso de grasa corporal, a mejorar la circulación y a aumentar la elasticidad de las articulaciones. Además, la danza es un medio eficaz para recuperarse de grandes traumas.

    El Centro Irlandés para el Cuidado de Sobrevivientes de Tortura (Spirasi) invitó al coreógrafo de danza moderna John Scott a reunirse con un grupo de personas provenientes de diez países para participar en una serie de talleres grupales destinados a ayudarlos a volver a sentirse bien con sus cuerpos, previamente traumatizados. La iniciativa, puesta en marcha en el 2003 por esa organización no gubernamental irlandesa, parte de una idea básica: pese a los daños que puedan haber sufrido los refugiados, una de las herramientas o instrumentos que les permite redescubrirse a sí mismos es su propio cuerpo. El medio elegido para conseguirlo y que se ha revelado como el preferido por los participantes en sus talleres es la danza.
    Desde entonces, los supervivientes de torturas provenientes de diferentes partes del mundo bailan para cerrar sus heridas. En sus bailes, que ya han sido exhibidos en teatros de Irlanda, expresan a través del movimiento cosas que están muy enterradas en su mente o que son muy dolorosas para decir con palabras. Según el coreógrafo, “uno puede hablar con su cuerpo de forma involuntaria, expresando algo que no estaba dispuesto a decir”.
    La danza terapéutica, uno de cuyos movimientos coreográficos consiste en que cada persona es levantada por otra, les ha devuelto a los torturados la confianza en los seres humanos. Pero el baile no sólo resulta útil para abordar situaciones tan extremas como las de los talleres del Spirasi irlandés, devolviendo la alegría de vivir a quienes la han perdido. También resulta eficaz para propósitos menos dramáticos y frecuentes, como adelgazar, mejorar la salud y ponerse en forma.
    Las terapias basadas en el baile son útiles en niños con hiperactividad y pueden funcionar cuando los métodos tradicionales fallan o son insuficientes, según una investigación de la Universidad Karlstad y la Escuela Universitaria de Danza de Estocolmo, en Suecia. Al bailar, los niños hiperactivos se tranquilizan, hacen sus deberes mejor y permanecen más calmados. Antes sólo podían permanecer sentados en clase durante diez minutos, pero después de la terapia de baile atendían durante toda una lección y jugaban sin problemas con otros niños.

HOLA BAILE, ADIÓS DEPRESIÓN.
“El baile es una manera de animar y dar energía a chicas deprimidas. Un ejercicio con flamenco puede servir para sentirse orgulloso de uno mismo y mejorar en la autoestima”, señala Erna Grünlund, de la Escuela Universitaria de Danza de Estocolmo. Otro trabajo, desarrollado por la Universidad McGill de Montreal, Canadá, y dirigido por la médica Patricia McKinley, estudió a 30 personas de entre 68 y 91 años.
    Después de 10 semanas de sesiones cotidianas de danza, se pudo observar una mayor estimulación del sistema nervioso central y más actividad cerebral en los mayores que habían bailado tango, en comparación con aquellas que sólo habían efectuado caminatas como ejercicio. Otras investigaciones recientes muestran que bailar regularmente ayuda a aliviar el estrés, a quemar el exceso de grasa corporal, a tonificar los músculos, a mejorar la circulación sanguínea, a reducir los niveles de colesterol en la sangre y a aumentar la elasticidad de las articulaciones.
    La danza, en general, también refuerza el sentido del equilibrio, aumenta la vitalidad, favorece las relaciones de amistad y aumenta la sensación de bienestar, gracias a que ayuda a liberar unas sustancias hormonales denominada endorfinas. No obstante, cada tipo de baile aporta sus propios beneficios físicos y psicológicos: los ritmos latinos tonifican, sobre todo, la musculatura de caderas y piernas y ayudan a superar la timidez y desarrollar la sensualidad, mientras que el hip hop, mejora el equilibrio, la coordinación y el sentido del ritmo. La danza del vientre es ideal para la mujer durante y después del embarazo, para no perder la figura y tonificar los músculos del suelo pélvico en los casos de incontinencia urinaria.
    Por su parte, la denominada música disco, ayuda a moldear la silueta porque moviliza todo el cuerpo a un ritmo bastante constante, y el flamenco produce un excelente trabajo del sistema cardiovascular y ayuda a tonificar los brazos y piernas. Finalmente el tango se destaca por el trabajo que genera en las extremidades inferiores.

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