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19 de mayo de 2017
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En 3D

La tecnología y la solidaridad cumplieron el sueño de un nene mendocino

<p>A trav&eacute;s de un proyecto que comenz&oacute; en Buenos Aires, Valentino recibi&oacute; una pr&oacute;tesis impresa en Mendoza&nbsp;por un estudiante de la UNCuyo.</p>

Un nene de nueve años que nació con agenesia en su mano derecha -sus dedos y parte de su mano no se desarrolló, pero tiene los músculos de la muñeca- recibió una prótesis impresa en 3D por un estudiante de la UNCuyo para poder manipular objetos y llevar una vida más sencilla.

Valentino Manuel Luconi Moreno es el primero en recibir una prótesis del programa Embajadores Atómicos, en el que personas de todo el mundo con una impresora 3D las utilizan para brindar "una mano" a los niños que la necesiten.

Este proyecto nació de la idea en conjunto de Atomic Lab, un fab lab en el que Gino Tubaro -el inventor que diseñó la prótesis- desarrolla otros proyectos sociales; y PlayGround DO, el portal que aportó difusión a los Embajadores Atómicos.

Fue a través de esta red que Franco Mazzocca, quien estudia Ingeniería Industrial, conoció a Valentino. En menos de una semana luego de poner su impresora a disposición, la prótesis estuvo lista.

"Es otra vida para él. Nos quedamos fascinados: está súper feliz", relató el padre, Manuel Luconi, luego de que su hijo probara su nueva mano. El hombre explicó que el chico no tiene ningún conflicto emocional debido a su limitación en el brazo derecho, pero que deseaba tener la posibilidad que brinda el proyecto.

 

La tarde de este miércoles, cuando Valentino probó la mano por primera vez, quedó fascinado. Su padre relató que se pasó el resto del día y la mañana siguiente probando qué objetos podía agarrar. "Le da mucha facilidad en muchas más cosas que antes había tenido que aprender a hacer con una sola mano", explicó Manuel, quien añadió: "Además, todos pueden imaginarse lo que sentimos como padres".

 

Es que las prótesis presentan una dificultad que muchas veces resulta difícil de sortear cuando se trata de niños: al ir creciendo, se necesita una nueva de un año al otro, pero resultan muy caras. Sin embargo, al no utilizar el muñón, la persona puede llegar a adulto con los músculos atrofiados y con poca posibilidad de utilizar una prótesis funcional.

"Esta es una prótesis puramente mecánica; Valentino tiene movilidad en la muñeca: esto transforma el movimiento del muñón en un agarre. No usa electrónica, motores ni cables, sólo partes impresas", detalló Mazzocca.

 

Al momento de entregar la prótesis, la ansiedad estuve presente en todos los involucrados. "Valentino estaba muy entusiasmado y yo tenía miedo de que algo no funcionara o incluso de haber impreso la mano equivocada", relató. Sin embargo, el niño pudo usarla desde el primer momento.

Betsy, la impresora 3D utilizada para la prótesis, está hecha principalmente de materiales reciclados. "Junté los materiales con partes de computadoras viejas, impresoras de tinta; eso llevó más tiempo, pero después de dos meses ya estaba lista", contó el joven. 

 

Si bien Mazzocca siempre estuvo interesado en la impresión de prótesis, no había podido encontrar quién las necesitara. Fue entonces cuando encontró el programa de Gino Tubaro y se inscribió como embajador.

 

El padre de Valentino expresó la felicidad de su familia, no sólo por la prótesis de Valentino, sino por todos los que utilizan la impresión 3D con esta finalidad: "No está involucrado ni el dinero ni otra cosa que no sea altruista, es una experiencia maravillosa".

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