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13 de marzo de 2018
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La salud pública está en juego

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Las alarmas están encendidas y son un fuerte llamado de atención para todos. Y desde el Gobierno deben interpretar el mensaje y actuar con severidad. No sólo con vigilancia sino también con prevención, con campañas específicas para contrarrestar el golpe. Así las cosas, la venta de remedios de consumo masivo en lugares que  no están habilitados obliga a mejorar el sistema de control e inspección. La irresponsabilidad de los comerciantes debe tener una sanción dura, principalmente, porque lo  que está en juego es la salud pública. Los casos de jóvenes que intentaron suicidarse a través del consumo indiscriminado de analgésicos debe ser un disparador para  que tanto los organismos de control como las entidades farmacéuticas trabajen de manera conjunta para evitar que se tenga acceso a este tipo de drogas con facilidad. Y  ahí entra en juego el comercio minorista que hace oídos sordos y la vista gorda a este flagelo. 

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