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3 de mayo de 2017
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Debate

"La reconciliación que propone la Iglesia es sinónimo de impunidad"

<p>Organismos y&nbsp;familiares rechazaron el plan de la c&uacute;pula eclesi&aacute;stica sobre los ex represores condenados.</p>

Familiares de desaparecidos de la dictadura militar rechazaron el llamado a la "reconciliación" con los militares que promueve la Iglesia. Las asociaciones civiles y de derechos humanos en Mendoza encendieron la señal de alerta sobre ese pedido que podría tener oculto la "búsqueda de impunidad de los genocidas".

Encabezados por el arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo, un centenar de obispos de distintos puntos de la Argentina, entre ellos, el monseñor Carlos María Franzini, se encuentran reunidos desde el martes, en la 113° Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina.

La asamblea busca iniciar un tiempo de reflexión sobre los acontecimientos ocurridos durante la última dictadura militar en el marco de "la cultura del encuentro y la amistad social" que lleva adelante la CEA. Durante esta primera etapa del plan se expondrán algunos testimonios de familiares de personas que sufrieron las consecuencias del periodo más oscuro del país.

En la provincia hay cerca de 200 personas registradas como desaparecidas. Entre ellos varias mujeres que estaban por dar a luz y hasta un niño de 11 años. En el 2016 comenzó otra megacausa. El sexto juicio por delitos de lesa humanidad que involucra a 86 víctimas y la responsabilidad de 28 imputados.

Conferencia Episcopal

No hay perdón sin justicia

La iniciativa, lejos de abrir el diálogo, recibió la crítica de distintos sectores. Las Abuelas calificaron la propuesta como "un disparate", mientras que las Madres acusaron a la Iglesia de haber sido "partícipe del terrorismo de Estado" .

"Las madres no los perdonamos ni olvidaremos. La jerarquía eclesiástica también fue cómplice, promueven esto porque al perdonar a los asesinos se perdonan ellos", comentó a El Sol, María Dominguez, la referente mendocina de Madres de Plaza de Mayo.

La mujer de 85 años recordó cómo se burlaron de ella cuando fue a buscar ayuda a la Iglesia para conocer el paradero de su nuera, Gladys Cristina Castro, quien cursaba el sexto mes de embarazo. "El monseñor de aquel entonces me enseñó un fichero con un montón de cartitas de mujeres embarazadas que estaban detenidas, decían que las tenían muy bien", recordó.

"Oculta una búsqueda de impunidad de los genocidas. No es casual que suceda esto ahora, donde a nivel nacional hay señales claras que se viene trabajando en esta línea. Se quiere instalar la teoría de los dos demonios. Luego aparecerán quienes eleven proyectos para terminar con los juicios de Lesa Humanidad. No es nuevo para nosotros, una vez más la cúpula eclesiástica se pone a la vanguardia de iniciativas que pretenden que se pongan fin a las políticas de memoria, verdad y justicia", dio cuenta Ernesto Espeche, de la Liga por los Derechos del Hombre.

En el 2014, el periodista, que también fue miembro activo de la asociación Hijos, recibió la noticia de que el cuerpo de su padre- desaparecido por un grupo de tareas de la dictadura- fue hallado en una fosa común en Tucumán. Su madre que también fue secuestrada, sigue desaparecida.
 
"Yo no puedo dar vuelta la hoja. Crecí sin padres, desde los dos años estoy sin ellos. De repente, que nos digan que miremos para adelante y pedirnos el perdón que ellos jamás pidieron, es un acto canallesco, en el sentido en que se ha avanzado mucho en los últimos años y lo que se quiere es retroceder", explicó

Para Ernesto, "las heridas no pueden cerrarse por decreto, van a seguir abiertas y la única posibilidad de seguir avanzando es que haya justicia y que haya verdad. La memoria no es quedarse anclados en el pasado".

 


Reconciliación es saber qué pasó

Desde Derechos Humanos del Gobierno provincial indicaron que no recibieron ningún pedido de consulta por parte del Arzobispado de Mendoza para recaudar testimonios de víctimas de la dictadura. Para Luz Faingold, directora  del área, " la Justicia es la única que puede promover a nivel colectivo algún tipo de bienestar con respecto a lo que sucedió en la dictadura. A nivel individual, es un proceso personal de cada una de las víctimas".

"Todos los imputados y los que han estado envuelto en el terrorismo de Estado no han reconocido sus delitos, ninguno dice dónde están los cuerpos, qué pasó con los desaparecidos. Han pasado 40 años, están muriendo las madres y seguimos sin saber dónde están. Un paso importante sería que se reconociera el delito y que se avanzara hacia una verdad histórica", dio cuenta la única verdad."

Luz coincide que este llamado al diálogo "trae oculto un pedido de amnistía, van a alegar que se trata de personas mayores. Los Derechos humanos son derechos de todos, si bien tienen derecho que tienen que ver con la avanzada de edad, el problema acá es la impunidad que se generaría que se perdonaran esos crímenes".

Por su parte, Marcelo De Benedictis, vocero del Arzobispado de Mendoza, reconoció que esta propuesta puede traer "críticas y enojos", pero aclaró que estos "puentes se tienden con la justicia". "Lo importante es que tendamos caminos de encuentros".

Además, expresó que tanto los familiares de desaparecidos como los de militares tienen "las puertas abiertas" y que "el contacto pastoral están con todos".

Anibal Guevara es hijo de un militar condenado.


La herencia de los '70

Anibal Guevara tiene 33 años, es músico e hijo de un militar condenado en un juicio por crímenes de lesa humanidad. Está convencido que tendiendo puentes y acercando posiciones se puede  "sanar" a la sociedad.

"Tanto los hijos de militares como los de desaparecidos heredamos los '70, todos llevamos algún tipo de dolor", reconoció Guevara que pertenece a la asociación civil  Puentes para la Legalidad, "venimos denunciando, desde 2008 como Hijos y Nietos de Presos Políticos, distintas irregularidades y violaciones a los derechos humanos sufridas por nuestros padres y abuelos durante los procesos juidiciales."

"Como asociación vemos con buenos ojos el llamado de la Iglesia a sumarse a acercar distintas posiciones, aunque entendemos que hablar de reconciliaciones es casi un ideal. No estamos seguros que algo planteado en términos sociales, así de grande sea posible. Una sociedad no se reconcilia o se deja de reconciliar, lo que hacen eso en algún caso son las individualidades", dio cuenta el joven que tiene amigos que son hijos de desaparecidos y realiza encuentros para intercambiar experiencias.

Haciendo referencia a la inocencia de su padre, dijo que "no todos los militares que trabajaron durante la dictadura militar son delincuentes" y expresó que con Mariano, el hijo de Francisco Tripiana, por cuya desaparición fue culpado su padre, en un primer momento no podría haber podido entablar un diálogo, pero ahora sí "vamos madurando y creciendo". 

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