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8 de noviembre de 2019
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Investigación en Homicidios

La prueba que complicó a los acusados de violar y matar a una joven

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Andrés Sosa Meza y Humbertito Navia, este jueves en los Tribunales provinciales.

Gisella Villafañe fue asesinada en mayo y su pareja estaba detenida por femicidio, pero el hombre fue liberado y atraparon a un hijo, Nicolás Navia, y a un amigo de él, Andrés Sosa Meza. En la necropsia hallaron semen y, gracias al sistema Codis, se hizo un cotejo que resultó positivo con este último.

La investigación por el crimen de María Gisella Villafañe (25), ocurrido a principios de mayo en Guaymallén, dio un giro de 180 grados en setiembre cuando liberaron a su pareja, el primer sospechoso, y quedaron detenidos un hijo del hombre y su amigo. Esto, porque nuevas pruebas sindicaron a Humberto Nicolás Navia Franco (19) y Andrés Guillermo Sosa Meza (26) como los autores. En la necropsia hallaron restos de semen que pertenecían a este último, demostrando que la víctima fue violada antes de morir.

Este jueves, los sospechosos debían enfrentar una audiencia de prisión preventiva pero fue suspendida porque cambiarán de defensa.

Pese a esa situación, la prueba clave complicó procesalmente a los presuntos autores, ya que el fiscal Gustavo Pirrello los imputó por homicidio criminis causa en concurso real con abuso sexual, por lo que arriesgan una condena perpetua, y los pesquisas confían en que la Justicia los mantendrá presos.

Ver también: Esta es la joven asesinada en Guaymallén: detuvieron a su pareja

El cotejo genético al rastro de esperma que fue encontrado en los restos de la víctima se realizó a través del sistema Combined DNA Index System (Codis), un sistema creado por el FBI para la investigación de delitos y que fue adoptado en Mendoza hace poco más de dos años. El mismo cuenta con un banco de muestras genéticas de las personas que han ingresado al sistema carcelario.

Debido a que Sosa Meza contaba con antecedentes y había sido detenido por otra causa este año, el sistema lo “matcheó” cuando se analizo la muestra de semen, explicaron fuentes de la investigación.

Por su parte, Navia Franco, más conocido como Humbertito, quedó comprometido porque fue visto con Sosa Meza la noche en que Villafañe fue asesinada y están sindicados como integrantes de la misma banda delictiva.

Además, era vox populi en el barrio en el que vivían que “le tenía bronca” a la joven y no aprobaba la relación que tenía con su padre, revelaron fuentes investigativas.

Pero, más allá de eso, la principal hipótesis sobre el móvil que manejan los investigadores tiene que ver con el homicidio del marido y padre de los hijos de Villafañe, Diego Carlos Quispe Ríos (36), ocurrido el 20 de noviembre del 2017.

La joven iba ese día con él a bordo de una moto Brava 150cc cuando sujetos los interceptaron en el interior del barrio Colucci, también en Guaymallén, y le propinaron un disparo en el pecho para robarle el rodado.

La razón por la que los detectives vinculan ambos casos es que el único detenido por ese crimen es uno de los hermanos de Sosa Meza, llamado Eduardo Ernesto (28), quien fue señalado como autor por la misma Villafañe.

Por esa razón, creen que la mujer fue ultimada a modo de venganza y para evitar que ratificara sus dichos cuando la causa llegara a juicio.

Al parecer, antes aprovecharon para abusar de ella, luego le quitaron la vida propinándole un fuerte golpe con una piedra en la cabeza y descartaron su cadáver en un descampado.

El hecho

Los restos de Villafañe fueron hallados pasadas las 11 del miércoles 8 de mayo, cuando una vecina del barrio Congreso, de Rodeo de la Cruz, salió de su casa para pasear a sus perros y al pasar por el descampado, ubicado frente al complejo, uno de los animales se acercó a oler un bulto.

Al notar que se trataba del cadáver de una mujer, la testigo dio rápido aviso a la línea de emergencias 911 y personal uniformado fue desplazado hasta el lugar.

Una vez que se constató la novedad, se le dio intervención a la fiscal Claudia Ríos –que estaba subrogando a Pirrello– y a su equipo, que realizaron las labores pertinentes en la escena junto con la Policía Científica.

En medio de las tareas, una mujer se hizo presente y aseguró que la víctima era su hermana Gisela, quien había estado teniendo problemas con su actual pareja en el último tiempo, razón por la que el hombre quedó en un primer momento como el principal sospechoso, aunque, luego, esa hipótesis terminó por caerse.

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