La manía de ver manos negras
23/11/2017

Existe una teoría política que indica que a mayor nivel de corrupción, la calidad institucional baja lógicamente y aumentan las teorías conspirativas a nivel social. De esta manera, todo suceso que acapara la atención pública y se ubica entre los principales lugares de la agenda de los medios de comunicación tiene una explicación oculta y responde a una serie de fenómenos planificados especialmente por alguna fuerza o razonamiento superior. Es decir, nada es casual ni accidental. Al contrario, todos los hechos son consecuencia de un plan maligno que tiene un objetivo secreto detrás. Argentina atraviesa esa etapa. Y es lógico si se tienen en cuenta los niveles de corrupción de los últimos 40 años.

El desafío, entonces, es empezar a aceptar la realidad. Confiar en las investigaciones y en los resultados de esas pesquisas. Barajar diferentes hipótesis pero no forzar su demostración a caprichos que no tienen ninguna concatenación en los hechos.