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2 de octubre de 2009
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segunda jornada de debate

La madre de Micaela dijo estar convencida de que los Prádenas secuestraron a la niña

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La mujer declaró en el juicio y apuntó contra los hermanos imputados. Agregó que su ex pareja era violento. También se presentaron testigos que involucraron a Apolo Jacob Díaz.

Durante casi tres horas Marta Reina, madre de Micaela, la pequeña de 12 años que fue violada y asesinada el 17 de mayo del 2007 en un piletón de una ex bodega abandonada de Guaymallén, declaró ante el tribunal y cargó duro contra Alejandro Prádenas, padre de la nena y uno de los acusados. La testigo sostuvo que está "convencida" de que su ex pareja "tuvo secuestrada en su casa a la niña" y que, además, es una persona violenta.
El tribunal y las partes sometieron a la mujer a un extenso interrogatorio. La madre de la víctima comenzó su relato afirmando que estaba segura de que Alejandro Prádenas había tenido escondida en su casa del barrio Sargento Cabral de Ciudad a la víctima y que después la entregó a quien la violó y la mató.
Además, manifestó que el padre de la nena, de quien se separó un par de meses antes de que naciera Micaela, la golpeó a ella en varias oportunidades y que "todas las veces que lo hizo", ella fue a hacer la denuncia a la Comisaría Sexta, pero la policía no se la quiso recibir.
Sin embargo, la mujer tuvo muchas contradicciones respecto de lo que había declarado durante la instrucción del fiscal Alejandro Iturbide, y cuando le hicieron notar esas diferencias, sólo respondió: "Perdón".
Es más, tan tenso fue el clima que se vivió en el interior de la sala de audiencias de la Quinta Cámara del Crimen, que hasta el representante del Ministerio Público, Javier Pascua, le solicitó, en más de una oportunidad, que "por favor diga la verdad", porque lo único que importaba era esclarecer la muerte de su hija.
Por su parte, la defensa de Alejandro Prádenas y Walter Prádenas (padre y tío de Micaela), representada por Ariel Civit y Gabriela Massad, interrogaron a la mujer sobre una persona que nunca fue investigada en la etapa preparatoria pero de quien ellos sospechan que alguna participación pudo haber tenido en el hecho: Osvaldo Duarte.
Este hombre fue pareja de Marta Reina y los útiles de Micaela aparecieron luego de la violación seguida de muerte a 200 metros de su casa en El Borbollón.
Reina aseguró al respecto: "Nunca sospeché nada de Duarte. Mi hijo Víctor me dijo que desconfiaba de él por una pelea previa que ellos habían tenido mucho tiempo antes, pero eso quedó en la nada".
Asimismo, manifestó que su hijo Víctor conocía a Apolo Jacob Díaz -el indigente que estuvo acusado de ser el autor material del hecho pero no participa en el juicio porque el tribunal declaró nula la prueba de ADN-, con quien se juntaban en el barrio San Martín.contra díaz. Por la tarde, el tribunal reanudó el proceso oral con la declaración de tres testigos que vivían en la ex bodega. Allí también pasaba sus días Apolo Díaz.
Estas tres personas, un hombre y dos mujeres, conocieron a Díaz el día del hallazgo del cadáver.
Los testigos se presentaron al juicio y el fiscal y la Cámara los indagaron sobre si conocían a los Prádenas, pero las respuestas fueron negativas. Así, estos testimonios apuntaron sólo contra Díaz, quien no está sentado en el banquillo de los acusados. De esta forma, las versiones no comprometieron a los hermanos imputados como entregadores de Micaela.
La primera de las testigos fue una indigente, Noemí Farías, quien sostuvo que se quedaba en las noches en la época en que ocurrió el crimen. Entre otras cosas, dijo que no conocía a Apolo Díaz y que el día del hecho lo vio "con la ropa y las manos ensangrentadas" en el predio, mientras cocinaban. La mujer agregó que Díaz les pidió agua para lavarse las manos, petición a la que accedieron. Luego lo invitaron a comer y afirmó que "se fumó un porro".
La versión que vincula directamente a Díaz con el homicidio fue ratificada por los otros dos indigentes que declararon en el debate.
Los testigos aseguraron que Díaz quemó la ropa que estaba con sangre y que, después del hallazgo del cuerpo, se presentó junto a ellos a denunciar que habían visto a la niña sin vida.
De todas formas, tanto el fiscal de Cámara como los jueces notaron contradicciones entre las testimoniales de instrucción y las vertidas en el juicio.
Los indigentes justificaron las contradicciones afirmando que Díaz los amenazaba con tomar represalias.
El debate continuará hoy con la declaración de Walter Prádenas, uno de los imputados.

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