access_time 01:19
|
9 de octubre de 2006
|
|
GOBIERNO VS OBISPOS

La Iglesia quiere bajarle el tono a la pelea

Desde el Episcopado, se trató de tranquilizar la situación que derivó en duros cruces verbales entre funcionarios, incluido el presidente, y altas autoridades eclesiásticas.

    La Iglesia salió ayer a bajarle el tono a la fuerte polémica que mantiene desde hace varios días con el Gobierno, mientras que el jefe de la bancada de diputados kirchneristas Agustín Rossi ratificó que el Gobierno no quiere que la institución eclesiástica participe en ninguna política.

    El vicepresidente segundo del Episcopado, monseñor Agustín Radrizzani, fue uno de los que buscó minimizar los cruces con el oficialismo, al sugerir que “ahora, lo mejor es llamarnos a silencio y dejar que se aquieten las aguas”, tras la agitada semana que transitó la relación entre ambas entidades.

    Desde Rosario, el arzobispo local, monseñor José Luis Mollaghan, se sumó a la postura adoptada por su par de Lomas de Zamora y pronunció una homilía conciliadora, al pedir “por la paz en nuestra patria” y rogar que “no haya divisiones, ni se falte a la convivencia pacífica y nunca se menosprecie el valor de las instituciones”.

    El vínculo entre la Iglesia y el Gobierno registró su peor momento esta semana, después de la dura respuesta del presidente Néstor Kirchner a declaraciones que formuló el sacerdote Guillermo Marcó –vocero del cardenal Jorge Bergoglio–, quien acusó al mandatario de sembrar divisiones.

    Ante el cuestionamiento del portavoz, Kirchner respondió con la advertencia de que “el diablo llega a todos lados, a los que usamos pantalones y a los que usan sotana”, durante un acto que encabezó en el partido bonaerense de Tres de Febrero. A pesar del intento conciliador de la Iglesia, el diputado Rossi ratificó que el Gobierno “no quiere” que la Iglesia actúe en política, porque sería “parcializar su visión universal”, pero dijo no considerarla una “oposición” para la administración de Kirchner.

    Rossi reiteró, además, el descontento del oficialismo con la “expresión muy descalificatoria” que manifestó Marcó y aconsejó “mayor cuidado al momento de elegir la voz de la principal jerarquía de la Iglesia en Argentina”.

    Según estimó el legislador santafesino, el cruce de declaraciones no llegará a causar una crisis institucional, aunque remarcó que declaraciones como las del sacerdote “lesionan la relación”. En Misiones, foco principal de la puja entre ambos sectores, los obispos Joaquín Piña (Iguazú) y Juan Rubén Martínez (Posadas) también exaltaron en sus mensajes de ayer el importante papel de la Iglesia en estos tiempos.

    Piña, quien encabeza la lista de candidatos a convencionales constituyentes por la oposición a la pretendida reelección del gobernador Carlos Rovira, enfatizó: “Queremos ser libres y no dominados por el miedo, los aprietes, las amenazas. Andar con la cabeza levantada”.

    Por su parte, Martínez, quien apoya abiertamente la postulación de Piña, señaló que “la misión y el evangelizar es la razón de ser de la Iglesia” y anticipó que “el próximo año jubilar será una oportunidad para que como Iglesia ahondemos en los tres aspectos que hemos acentuado en estos años de preparación: la conversión a Jesucristo, la comunión eclesiástica y la misión”.

TEMAS:

El País

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.