access_time 12:36
|
8 de octubre de 2009
|
|
JUICIO POR VIOLACIÓN SEGUIDA DE MUERTE

La hija y la pareja de Alejandro Prádenas lo desvincularon del secuestro de Micaela

Afirmaron que no vieron a la víctima atada en la casa. Una de ellas agregó que el hombre ?no hablaba con Micaela?. Sin embargo, dieron detalles que no favorecieron a los imputados

Durante una extensa jornada de juicio oral y público por la violación seguida de muerte de Micaela Reina (12), en la que varios testigos desfilaron por la sala de audiencias del primer piso, testimonios aliviaron un poco la situación de los acusados, los hermanos Alejandro y Walter Prádenas, de cara a la sentencia. El padre y el tío de la nena escucharon atentamente cada una de las versiones aportadas al tribunal. Pero, sin ningún lugar a dudas, las más contundentes fueron las de la actual pareja de Alejandro y la de su hija, de 13 años. La primera en sentarse frente al tribunal de la Quinta Cámara del Crimen fue la actual pareja del padre de Micaela, la misma con quien convivía cuando la niña fue encontrada muerta en un piletón de una bodega abandonada de Guaymallén.


    Ambas fueron citadas en el proceso oral porque cuando ocurrió el hecho compartían la casa del barrio Sargento Cabral de Las Heras, donde, presuntamente, estuvo oculta a la fuerza Micaela durante varios días antes de ser hallada sin vida después de haber sido abusada sexualmente. La mujer, Rosaura Sánchez, fue una de las personas que ayer benefició a los Prádenas con su relato, al afirmar que cuando la policía fue a constatar si la niña estaba oculta en esa morada, su pareja le ofreció pasar para que revisaran toda la propiedad. Además, agregó que cuando el hijo de Marta Reina –madre de la pequeña–, Víctor, fue a su casa “a romper los vidrios y la puerta, Alejandro llamó a la policía”. Con este relato, la mujer quiso demostrar la predisposición del acusado a que se investigue el hecho.


     Luego de finalizar con este testimonio se escuchó el de la hija de Alejandro Prádenas, quien tiene 13 años. La joven aseguró que cuando la policía fue a buscar a Micaela a su vivienda, “ella no estaba adentro” y agregó: “Nunca iba a mi casa”. De todas maneras, el tribunal y las partes interrogaron a la pequeña sobre la relación de la víctima con su padre, y la testigo no dudó en afirmar: “Mi papá no hablaba con ella”. Asimismo, aclaró: “Ella me decía que las cosas que yo tenía eran de ella, por eso no me juntaba con Micaela. Era mala conmigo, a mí me pegó y a mi hermana le rompió la remera”. La nena explicó que cuando la policía fue a su casa, uno de los efectivos entró y revisó el lugar.


    En el juicio, la niña describió al efectivo: “Era alto, gordo, pelo semi oscuro y ni muy joven ni muy viejo. Tenía un traje verde y venía en un auto verde”. La duda se presentó ya que la policía no viste uniforme de ese color y porque Walter, para mayo del 2007, trabajaba en una empresa de seguridad que utilizaba ese color en la ropa y en los vehículos. Este fue uno de los pocos puntos que perjudicaron a los hermanos Prádenas.


     Esta pequeña era amiga de la otra niña de 12 años que ya declaró en el proceso y que aseguró haber visto a Micaela tirada en el baño de la casa de su padre y también que la observó atada en la cama matrimonial de Prádenas Comentó, además, que habló con la otra testigo y que le dijo: “¿Viste que desapareció mi hermanastra? Y ella me respondió: ‘yo la acompañé hasta la esquina y después no la vi más’”. Justo en esa esquina está ubicada la casa de Prádenas. Tras un receso, por la tarde se reanudó el debate que contó con la declaración de los policías que participaron de los distintos procedimientos.


    Así fue como varios uniformados se sentaron frente al tribunal y contaron cómo fueron ocurriendo los hechos cuando fue hallada sin vida Micaela, dentro de una bodega abandonada en Guaymallén. Hasta la jornada de ayer, el principal acusado no había prestado declaración ante el tribunal. Se espera que lo haga en los próximos días, ya que su hermano Walter sí lo hizo y se desligó de las acusaciones, afirmando que era inocente. Fuentes judiciales indicaron que faltan pocos testigos para declarar, por lo que, seguramente, la semana próxima se desarrollarán los alegatos de las partes. Luego de esta etapa, el tribunal dictará sentencia.


     Quien más comprometido está en el abandono de persona seguido de muerte es Alejandro Prádenas, debido a que varios testigos han afirmado en el juicio que vieron atada en una silla a Micaela, días antes de su muerte. Sin embargo, esta sería una de las pocas pruebas contra el imputado, ya que los testigos no aseguraron ver al padre de la niña cuando la subía al auto de su hermano para llevársela a su casa. El debate continuará hoy y seguirá con la ronda de testimonios.

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.