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1 de agosto de 2006
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SAN RAFAEL

Juzgan a un tercer hombre por un crimen

El domingo 7 de abril del 2002, el empresario Carlos Méndez fue muerto de un balazo en una de sus propiedades de San Rafael. Por ello, en el 2003 fueron condenadas dos personas, entre ellas, un ex policía, a 20 años de prisión.

     Un tercero no fue a juicio por ser menor de edad. El caso vuelve a actualizarse porque, en pocos días, habrá un juicio a otro hombre, quien sería el cuarto participante del hecho. Se trata de Raúl Castro (48), quien está acusado como partícipe necesario en robo seguido de muerte. Esta persona estaba prófuga y fue detenida en mayo del 2005 en la provincia de Chaco, donde residía.


     De acuerdo a la investigación realizada por la Justicia de Instrucción, el entonces policía Miguel Ángel Arana, Luis García Arce y el menor J.G. acordaron perpetrar un robo en la propiedad de Méndez, ubicada en Libertad al 2.100. Según el fiscal, del acuerdo también participó Castro. Se dirigieron en dos autos a las proximidades de lo que es el quincho de Méndez. Castro manejaba un Ford Falcon rojo con el que pasó, mientras asaltaban a Méndez, al menos tres veces por el frente de la casa de la víctima.


    Conforme a lo pactado, Arana le habría entregado a García un revólver calibre 38 y, al menor, una pistola calibre 22. García y el otro joven fueron a asaltar a Méndez mientras Arana los esperaba en su auto. A todo esto, Castro prestó "apoyo" e hizo un "monitoreo de la zona". El fiscal considera que sus repetidas pasadas por el lugar eran "como una asignación de tareas" previamente convenidas entre los implicados. Además, Castro habría procedido al traslado de los autores materiales del asalto y posterior asesinato de Méndez hasta las cercanías del escenario del hecho.


    Castro y Méndez se conocían por la militancia política de ambos en la UCR. García y el menor se dirigieron hacia el quincho de Méndez y, una vez en el interior del inmueble, el menor golpeó con la culata de su arma el pómulo izquierdo de Méndez, mientras que el perro de este mordió en una mano al atacante. García accionó el arma y efectuó un disparo que dio en el pecho del dueño de casa, que cayó muerto. Antes de irse, le robaron a la víctima un reloj pulsera, dos cadenas de oro y dinero. Ambos se fugaron por Libertad hacia Butti, pero se desencontraron con Arana y con Castro.


     Corrieron hacia la casa de Arana, en el barrio Bufano, y el arma la arrojaron en un descampado frente a la avenida Yrigoyen, donde la halló la policía poco después. Hubo un amplio operativo para dar con los autores, que estaban escondidos en la casa de Arana, quien fue detenido junto a su mujer. Entre fines de abril y principios de mayo del 2002, Castro procedió a vender el Ford Falcon y se fue de San Rafael. Dijo que se iba por razones laborales pero no precisó el destino. La investigación determinó, además, que conocía "la posición económica" de Méndez, con quien fue visto en muchas ocasiones.


    El fiscal concluyó en que quedó "acreditada" la participación necesaria de Castro en el homicidio de Méndez, en razón de que trasladó a García y al menor hasta las cercanías del quincho, donde los esperaba Arana para entregarles las armas usadas. Además, Castro tuvo "como consigna brindar cobertura y seguridad de que en la zona del hecho no había riesgos de control policial" 

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