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12 de noviembre de 2019
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Presunto abuso de una nena de la sala de 4

Juicio contra el celador de Murialdo: inspección ocular y Cámara Gesell

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Abogados querellantes, defensores, la fiscal Cecilia Bignert y el juez Eduardo Martearena, en el sector de los baños.

Se desarrolló este martes la medida en el instituto ubicado en Guaymallén. Además, declararon dos testigos. La reproducción de un video de 40 minutos en el que la niña habla será hoy.

Continuó este martes con una inspección ocular y un par de declaraciones el debate oral por el presunto abuso sexual de una alumna de 4 años en el sector de baños del instituto Leonardo Murialdo de Guaymallén, que tiene como imputado a un celador.

Más allá de esto, la próxima jornada, la de este miércoles, será una de las más importantes de cara a los alegatos: se reproducirá la grabación de la Cámara Gesell que le realizaron a la pequeña luego de la denuncia que radicó su madre, en agosto del año pasado.

Se trata de un video de 40 minutos en los que profesionales entrevistaron a la niña, explicaron fuentes de la instrucción.

Lo más destacado, para las fuentes consultadas, está en las pocas palabras que expresó la criatura en esa oportunidad: aporta el nombre de su mejor amigo en la sala (se reserva su identidad) y dice que hay uno grande y uno chico. Y agrega que el de mayor tamaño le sacó la bombacha y se la llevó.

Acto seguido, abrazó a su madre, que se encontraba con ella en la cámara, y no pudo continuar con el relato. Para la fiscalía, representada por Cecilia Bignert, se trata de una de las pruebas más destacadas de la instrucción porque apuntaría contra el celador Alejandro Salas.

No así para la defensa, representada por Víctor y Federico Ábalos, quienes aseguran que se está acusando a un hombre inocente y sostienen que es un hecho intrafamiliar.

Este martes por la mañana se realizó la inspección ocular en el establecimiento ubicado sobre calle Bandera de los Andes.

Hasta allí se desplazaron las partes –tribunal, la fiscal y abogados y hasta la madre de la pequeña– y observaron con detenimiento el sector de los baños –el lugar donde la niña habría sufrido el abuso, de acuerdo con la hipótesis del Ministerio Público– y las cámaras de seguridad, que tomaron parte de la trayectoria del celador.

Para las fuentes, no se sacaron muchas conclusiones de esta medida. Lo cierto es que a las 11 declararon dos testigos.

Una docente, que confirmó que la niña estuvo a su alcance la mayor parte del tiempo y que fue dos veces al baño el día que se habría producido el abuso en el colegio –fuera del franja horaria que sospecha la fiscalía–, y una mujer que apuntó contra la madre de la criatura.

La instrucción de Bignert sostiene que la alumna fue vejada en el baño de la sala de 4 por el celador Salas. Que el abuso se produjo entre las 14.11 y las 14.15. Pero confirmar la autoría se transformó en una tarea compleja.

Las cámaras de seguridad detectaron al celador cerca de los baños pero no que ingresara. En su declaración en el inicio del juicio, el imputado dijo que iba a buscar un recipiente y que se frenó cerca de ese sector porque se puso a ver un video de contenido erótico que habían mandado en un grupo de WhatsApp del que formaba parte.

Los abogados defensores sostienen que la pequeña sufrió abusos pero en el seno familiar. Y hasta presentaron unos dibujos y collages que confeccionó la criatura que, de acuerdo con peritos, revelarían que sufrió abusos antes de agosto.

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