access_time 21:21
|
11 de julio de 2018
|
Investigación en Robos y Hurtos

Investigan a una banda que se hace pasar por policías y caen tres sospechosos

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/1531328941983portada%20pibes.jpg
Brandon, Brian y Santy, los jóvenes comprometidos. (Se pixela su rostro porque pasarán a rueda de personas).

Dos hermanos y un familiar de ellos quedaron complicados en la causa que investiga una entradera ocurrida hace poco más de un mes en Los Corralitos. En el hecho, los delincuentes fingieron ser sabuesos de investigaciones que realizaban un allanamiento. Una huella levantada en la escena fue clave para dar con ellos.

Desde hace poco más de un mes, detectives están tras los pasos de una bandita que consumó, al menos, una entradera en Los Corralitos, Guaymallén, haciéndose pasar por efectivos de Investigaciones. Los maleantes irrumpieron en la propiedad, dijeron que se trataba de un procedimiento y “secuestraron” varias pertenencias de valor. Vestían ropa similar a la de policías provinciales y portaban armas de alto calibre.

Pero el estratégico procedimiento dejó una pista clave en la escena. La huella de uno de los presuntos ladrones fue levantada y coincidió con la de un joven con varios antecedentes. Esa pista ayudó a conducir a otras personas de su círculo íntimo.

La mañana de este miércoles, cuatro allanamientos en simultáneo permitieron la detención de tres personas que quedaron comprometidas en el expediente. Se trata de dos hermanos llamados Brandon (23) y Brian (19) y también un familiar de ellos, conocido como Santy (29) –se reservan sus apellidos por pedido de los pesquisas–, a quien pertenecía la huella encontrada en el lugar del hecho.

Los sujetos quedaron detenidos a disposición del fiscal de Robos y Hurtos Daniel Sánchez Giol, quien los someterá a rueda de personas en los próximos días y luego definirá su situación procesal.

Uniformados

El asalto domiciliario fue el viernes 8 de junio en un domicilio de calle Buenos Vecinos al 1200, en el citado distrito guaymallino. En el lugar había dos mujeres que viven allí con tres menores de edad, que se sorprendieron cuando cuatro sujetos abrieron su puerta de una patada e ingresaron armados.

Los individuos, que usaban uniformes parecidos a los policiales, se presentaron como personal de Investigaciones y les dijeron que se quedaran tranquilos, que estaban llevando a cabo una medida judicial, según declararon las víctimas.

Tres de los hombres portaban pistolas 9 milímetros, como la reglamentaria de la Policía, y el restante llevaba una ametralladora PA3, determinaron los investigadores por la descripción de las mujeres asaltadas.

Los sujetos llevaron a las féminas y a los niños al baño y les pidieron que se quedaran allí mientras registraban la propiedad. Una vez que terminó la “requisa”, los sujetos se dieron a la fuga con varias pertenencias. En ese momento, las víctimas se dieron cuenta de que, en realidad, fueron víctimas de un robo. Los supuestos policías se llevaron dos televisores led, uno de 32 y otro de 43 pulgadas, dos equipos de música marca Sony, un microondas, una guitarra criolla y $5 mil, según consta en el expediente.

En el momento en que los asaltantes salieron del lugar, el cuñado de una de las mujeres llegaba y observó cómo uno de los maleantes se subía a una camioneta Nissan Frontier celeste, que salió a toda velocidad por calle Buenos Vecinos hacía el norte, detallaron fuentes judiciales.

Pistas y capturas

Tras el hecho, se dio inicio a una investigación que tuvo su punto de inflexión cuando Policía Científica cotejó una huella digital obtenida en la escena a través del sistema AFIS, que cuenta con una base de datos de personas que han sido detenidas.

Así se estableció que pertenecía al sujeto identificado como Santy, con antecedentes por tenencia ilegal de arma de fuego, encubrimiento, robo agravado por el uso de arma de fuego (dos causas) y violación de domicilio.

Además, habían sido investigados por el crimen del policía Jorge Ariel Tobares, el lunes 7 de diciembre, cuando custodiaba un trole en Las Heras.

A partir de allí, los pesquisas del caso realizaron tareas de vigilancia y seguimiento al sospechoso, estableciendo una serie de domicilios que eran frecuentados por el muchacho.

Un primer procedimiento se hizo días atrás cuando se detuvo a un joven llamado Jaime, que sería amigo del Santy y posee una camioneta similar a la utilizada en el golpe. Al joven se le tomó una declaración informativa, que es cuando se está entre ser testigo e imputado, y le otorgaron la libertad, ya que no contaba con antecedentes ni medidas pendientes, señala la información judicial. Pese a eso, también deberá ser parte de la rueda de personas.

En tanto, se dispusieron cuatro allanamientos en simultáneo para la mañana de este miércoles en el departamento lasherino. Los blancos eran dos propiedades del barrio Alto Challao, complejo donde residen los padres del Santy, otro en el barrio Juncal, domicilio donde viven familiares de él y donde solía ir a dormir; y, por último, una casa de calle Ameghino, donde está domiciliado el presunto asaltante.

En los dos primeros domicilios se secuestró un celular. En el tercero, se detuvo a tres personas: los hermanos Brandon y Brian y a su madre.

La progenitora fue aprehendida por un pedido de captura de encubrimiento simple, ya que no tiene nada que ver con el robo. En cuanto a los hermanos, Brandon también fue detenido por tener una medida pendiente con la Justicia. En tanto, Brian quedó complicado porque se le encontró un arma de fabricación casera o tumbera en su habitación, detallaron las fuentes.

En principio, los hermanos no fueron sindicados como partícipes de la entradera, pero en el resto de la casa se halló un equipo de música Sony que coincide con uno de los que fueron robados, confiaron los pesquisas. Además, se incautaron 12 teléfonos celulares, un arma de fogueo con seis cartuchos y un rifle de aire comprimido.

En tanto, se estableció una conexión entre el Santy y Brandon (también estuvo sindicado como partícipe en el caso Tobares) pero nunca se reunieron elementos para adjudicarle una participación en el crimen. El joven sólo fue condenado a tres años en un juicio abreviado, a fines del año pasado, por robo en grado de tentativa y resistencia a la autoridad.

Finalmente, en el domicilio de calle Ameghino se detuvo al Santy, sospechoso número uno de la causa para los pesquisas, aunque no se encontró ningún objeto que lo relacionara con el asalto.

Tras las procedimientos, el futuro de los tres jóvenes aprehendidos se definirá cuando se pongan frente al cristal y si son marcados, o no, como autores del hecho.

Comentarios de la nota

© Copyright 2017. Cuyo Servycom S.A.