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9 de mayo de 2007
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LO QUE PASÓ EN TV

Gran Hermano arrasó con las mediciones del rating

Con un promedio de 36 puntos y picos de 50, la final del reality obtuvo un triunfo arrollador.

    Pasada las 21.30 del lunes, en un set que albergaba a más de 800 personas, el conductor de Gran Hermano, Jorge Rial, dio inicio a la última gala del reality, la cual se convirtió en un verdadero suceso nacional, ya que no sólo logró posicionarse con el mejor promedio del rating ante sus competidores, con picos que alcanzaron los 50,3 puntos, sino que, además, copó la atención y generó la incertidumbre de miles de seguidores.Como contracara, Marcelo Tinelli –quien citó a Diego Maradona para hacerle frente al reality (ver aparte)– debió asumir una derrota por demás demoledora. Mientras el promedio general del rating para Gran Hermano fue de 36 puntos, Showmatch debió contentarse con no más de 20,2.

    Tras haber permanecido 119 días encerrada y luego de sufrir cinco nominaciones que la pusieron al borde de tener que abandonar la casa de GH, la tucumana Marianela Mirra se consagró como la gran victoriosa de la cuarta edición de GH, gracias a la decisión de la gente, que le dio 1.566.319 votos positivos. Por su parte, el cordobés Juan Expósito logró la segunda ubicación con 1.287.902 sufragios, mientras que Mariela Montero fue la tercera finalista tras alcanzar 923.628 votos.

FINAL HISTÓRICO. Sin muchos rodeos y con la complicidad de los presentes, Rial ingresó a la casa de GH e invitó a los tres finalistas a ser testigos directos de uno de los programas más apasionantes de los últimos tiempos. Con imágenes de los buenos y malos momentos de los participantes en la casa y con el recuerdo de esos 119 días vividos allí, la hora de la decisión final se acercaba y el nerviosismo se acrecentaba no sólo en los tres finalistas, sino también en quienes desde afuera hacían fuerza para que ganara su favorito.

    Así transcurrieron los minutos y Rial anunció que Mariela, la salteña, debía abandonar la casa por contar con 923.628 votos, resultando la tercer finalista. Entre risas y llantos, La Negra se despidió de sus compañeros (no sin antes maquillarse) y fue en busca de ese destino que tanto soñaba: ser famosa. Al salir, miles de espectadores la aguardaban y, entre cánticos y gestos de afecto,Montero, un tanto asustada por la cantidad de personas que intentaban acercarse a ella, logró reencontrarse con sus familiares. “Me siento muy feliz de haber llegado a esta instancia y les agradezco mucho a todos por el incondicional apoyo que me brindaron”, logró decir en diálogo con Rial.

    Luego, el turno sería para Juan Expósito, el segundo finalista, quien logró 1.287.902 votos. Aunque la emoción no pudo verse reflejada en su rostro, ya que los nervios lo traicionaron, algo quedó en claro con esta determinación: el cordobés supo conquistar el amor de millones de argentinos, quienes vieron en él a un hombre bueno, honesto, simple y dueño de un enorme corazón. Tras salir de la casa, Juan también vivió su momento de gloria y esa duda que tanto lo afligía adentro del reality quedó descubierta: la gente lo quiere más de lo que él se imaginaba. “Nunca pensé que me iba a pasar esto. Sinceramente, lo vivo como un gran sueño y ahora me doy cuenta de que la gente me quiere”, declaró el cordobés ante Rial. El momento más emotivo de su salida fue el reencuentro con sus compañeros, quienes creían que merecía ganar porque lo consideraban un excelente amigo.

MARIANELA JUGÓ Y GANÓ. Finalmente, la última en abandonar la casa fue Marianela Mirra, la gran victoriosa del reality, quien demostró que, pese a los obstáculos y escollos, la vida siempre da oportunidades y por eso es importante vivirla a pleno. La gente determinó con sus votos positivos que la tucumana resultara la ganadora y, pese al malestar de muchos de sus ex compañeros (por la actitud que tuvo al utilizar la nominación espontánea en contra de Diego Leonardi), Marianela logró el premio mayor no sólo por ser la mejor jugadora, sino también porque soportó estoicamente muchas humillaciones.

    Entre ellas, las ejecutadas por varios participantes, encabezados por Nadia Epstein, quienes, encarnizados con su persona, la hicieron a un lado del juego, teniendo que soportar no sólo la burla de muchos, sino también el desprecio. Su juego fue, sin dudas, el mejor, el que esperaban todos los televidentes y si bien fue juzgada por su accionar en contra del joven de Caseros, también recibió críticas positivas, pues su argumento para utilizar la espontánea fue más que válido:“Nomino a Diego porque nunca pasó por esta instancia y me parece injusto para todos. Pero, además, lo hago porque quiero asegurar mi lugar en la final”.

    Esas palabras fueron las que, definitivamente, la consagraron como la Gran Hermano 2007. Su título lo tiene merecido, no sólo por su excelente juego, sino también por su compañerismo, autenticidad, espontaneidad, simpatía y un sinfín de cualidades que la gente vio en la estudiante de Derecho y que le permitieron cumplir su meta.

UNFENÓMENO DE MASAS.Cerca de cuatro meses de exposición mediática, tensiones, emociones y aventuras protagonizadas por dieciocho participantes hicieron que el reality más popular de la TV nacional se convirtiera en un verdadero fenómeno social. Pese a las críticas positivas o negativas, las controversias y las polémicas, el reality despertó el interés de la mayoría de los argentinos, quienes, al terminar cada gala, no dudaban en comentar (ya sea en la calle, en el trabajo, con amigos o con sus familiares) los hechos más trascendentales del ciclo. En su cuarta edición y bajo la conducción de Jorge Rial, uno de los periodistas más críticos y ácidos del mundo de la farándula, el programa cautivó, noche a noche, a los miles de televidentes que permitieron que GH07 se consagrara durante cada una de sus emisiones en el ciclo más visto, siendo el líder indiscutido en materia del rating.

DIECIOCHO HISTORIAS Y UN MISMO FIN. Con el objetivo de lograr la fama y una mejor oportunidad económica, el 9 de enero, dieciocho participantes pisaron, por primera vez, la casa más famosa de la televisión nacional, a través de la cual quedaron expuestas sus historias de vidas. Desde condenas a prisión, abusos sexuales y descontroles alimenticios hasta maltratos físicos fueron algunas de las vivencias que a través de treinta y seis cámaras los espectadores conocieron con lujo de detalles de boca de sus propios protagonistas.La más fuerte de todas, tanto por su contenido emocional como por el perfil de su hacedor, fue la de Diego, el joven que estuvo cinco años en prisión tras haber delinquido a mano armada. “No vengo a ganar el premio mayor, mi objetivo es que la gente me dé una nueva oportunidad: quiero reinsertarme y ser el mismo que era antes”, dejó en claro a sus compañeros.

PRESENCIA MENDOCINA. Es meritorio destacar la participación de dos representantes locales en GH07,quienes se posicionaron en el juego con estilos muy diferentes. Griselda Sánchez, oriunda de San José, ingresó al juego con el sueño de mejorar el nivel de vida de su hija, Memé. Si bien no llegó a la meta, la morocha ya logró el reconocimiento popular y la admiración de muchos productores que le ofrecieron varias propuestas laborales. Gabriel Lagos, por su parte, fue uno de los más queridos. Su sueño es poder actuar o bailar y se animó a pedirle a Susana Giménez (frente a las cámaras de su programa) que lo contratara para ser su próximo Susano. Además, Gaby también habría recibido varias propuestas.

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