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18 de junio de 2019
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Fuero Penal Colegiado

Le dictaron la preventiva al policía acusado de gatillo fácil

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Alexis Méndez Castro en los pasillos de los Tribunales provinciales.

Se trata del auxiliar Alexis Méndez Castro (27), quien está sospechado de asesinar injustificadamente a Ricardo Bazán (29) durante un procedimiento en La Favorita. Al efectivo le negaron la prisión domiciliaria y deberá continuar en la cárcel.

La Justicia le dictó la prisión preventiva al auxiliar José Alexis Méndez Castro (27), acusado de matar a un joven padre a principios de mayo en la zona de La Favorita, en Ciudad. El caso de gatillo fácil tuvo como víctima a Ricardo José Bazán Zárate (29), quien intentó evadir un control policial y fue baleado por la espalda cuando era perseguido por el efectivo, según la investigación.

La jueza Dolores Ramón del Juzgado Penal Colegiado Nº 1, a cargo de la audiencia, no hizo lugar al pedido de detención domiciliaria de la defesa y se inclinó por la solicitud del fiscal de Homicidios Horacio Cadile y el querellante Lucas Lecour. Esto porque consideró que las pruebas presentadas son suficientes como para mantener a Méndez Castro tras las rejas. 

Entre las mismas, se encuentra el resultado del cotejo balístico, el cual demostró que el proyectil que le quitó la vida a Bazán Zárate salió disparado de la pistola reglamentaria del policía imputado.

Asimismo, la reconstrucción del hecho de sangre, realizada a partir de testimonios y las tareas de la Policía Científica, arrojó que el policía eligió balear a la víctima injustificadamente. Esto porque el accionar del joven no representaba ningún peligro para los efectivos que participaban del operativo, ni para terceros, ya que sólo estaba corriendo en dirección a su casa.

Además, las presuntas maniobras de encubrimiento tras el episodio, tales como plantar un arma tumbera en la escena, la cual no funcionaba, sólo terminaron complicando aún más la situación de Méndez Castro. 

Si bien el policía sostuvo en su declaración testimonial que le disparó a la víctima porque esta le apuntó con el arma de fabricación casera, la magistrada consideró que cuando Bazán Zárate fue requisado por los compañeros del imputado, estos deberían haber descubierto que el joven la portaba, ya que la misma era de grandes dimensiones.

Bajo esa misma línea, el personal de Científica levantó 13 vainas servidas tras el homicidio de Bazán Zárate y todas correspondían a las armas policiales. 

De ese modo, el policía continuará alojado en la cárcel hasta que la causa sea elevada a juicio, a menos que su defensa apele el dictamen de la jueza Ramón. En ese caso, deberá ser un Tribunal Penal Colegiado el que defina la situación del auxiliar.

Méndez Castro se encuentra imputado por el delito de homicidio agravado por la función y por el uso de arma de fuego, por lo que podría enfrentar una condena a prisión perpetua, en caso de que llegue a juicio oral y público.  

Con respecto a los próximos pasos de la instrucción, se espera que se defina en los próximos días la fecha en la que sea realizara una reconstrucción o inspección ocular en el lugar donde ocurrió el hecho.

Por su parte, la defensa espera los resultados de los peritos de balística, ya que creen en la posibilidad de que el disparo letal haya rebotado en el suelo antes de dar en la humanidad de Bazán Zárate. En caso de ser así, los representantes legales del policía solicitarán una cambio de calificación, por una que arriesgue una pena menor.

El hecho

Corrían las últimas horas del 1 de mayo cuando Bazán Zárate se encontraba preparando un asado junto a su esposa, quien cursaba un avanzado embarazo, en su casa del barrio Nueva Esperanza.  

En un momento, el muchacho salió a comprar junto a un vecino, que se ofreció a llevarlo en su camioneta. Cuando ambos regresaron, tres efectivos de la Comisaría 59ª, que estaba haciendo tareas de patrullaje, les frenaron el paso a pocos metros de sus domicilios.

Los policías procedieron a identificar y requisar, tanto al propietario de la Ford Ranger como a Bazán Zárate. En medio del procedimiento, el joven salió corriendo hacia su domicilio para evadir el accionar policial, ya que tenía un pedido de captura por una causa de violencia de género. 

Fue allí cuando Méndez Castro salió a perseguirlo y en plena carrera le efectuó un disparo, a unos 30 metros de distancia, señala la reconstrucción.

El plomo le impactó en la cintura a la víctima e ingresó de forma ascendente hasta llegar al corazón. Luego, un vecino lo encontró herido y lo llevó hasta el Centro de Salud Nº 300 Dr. Arturo Oñativia, donde dejó de existir.

Algunas horas después del hecho, cuando el fiscal Cadile inició las averiguaciones correspondientes en la escena, se ordenó la detención del auxiliar oriundo del Valle de Uco.  

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