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14 de junio de 2018
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Fotogalería: breve pero intensa ceremonia inaugural

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El show fue un cóctel entre los principales exponentes del alma rusa, la música clásica, las bellas artes y el ballet, y los nuevos ritmos de la cultura popular.

Rusia inauguró este jueves el Mundial de fútbol, el primero que se disputa en Europa del Este, con una breve pero intensa ceremonia en la que el español Iker Casillas y el brasileño Ronaldo tuvieron un papel protagonista.

"Deseo éxitos a todos los equipos y emociones inolvidables a los aficionados", proclamó el presidente ruso, Vladímir Putin, desde la tribuna.

El estadio Luzhniki, con capacidad para 81.000 espectadores, vistió sus mejores galas para abrir un torneo que comenzó con el partido entre el anfitrión, Rusia, y Arabia Saudita.

En las afueras del estadio que también acogerá la gran final el próximo 15 de julio, la estatua de Lenin -el fundador de la URSS- presidió la llegada de aficionados, entre los que los más animados eran los latinoamericanos.

Putin, que raramente ha pisado un estadio desde que llegara al poder hace 18 años, presidió una ceremonia en la que estuvo acompañado del máximo dirigente el fútbol mundial, Gianni Infantino.

Entre los mandatarios presentes destacan los presidentes de Bolivia, Paraguay y Panamá -que debuta en el Mundial-, además de los dirigentes de países aliados del Kremlin y el príncipe saudí.

Mientras, brillaron por ausencia los líderes occidentales, que declararon el boicot a la ceremonia inaugural, que no al torneo, para no legitimar a Putin.

Los líderes como Angela Merkel (Alemania) y Emmanuel Macron (Francia) podrían asistir a partidos mundialistas, pero las autoridades de los gobiernos del Reino Unido, Australia, Polonia, Dinamarca o Islandia ya han anunciado que no viajarán a Rusia.

Tampoco estuvo por motivos de salud el brasileño Pelé pero sí Diego Maradona, un gran admirador del presidente ruso.

La ceremonia fue un cóctel entre los principales exponentes del alma rusa, la música clásica, las bellas artes y el ballet, y los nuevos ritmos de la cultura popular.

La estrella del pop británico Robbie Williams fue el encargado de animar la fiesta y convertir el estadio en una disco con canciones como "Let me entertain you", "Feel" o "Rock DJ".

Mientras, el alma rusa estuvo representada por bailarines, pianistas, violinistas y un arpa que puso la nota sentimental a un día de fútbol.

Uno de los momentos culminantes fue cuando Williams y la soprano rusa Aida Garufillina -que a los 31 años ha conquistado la Ópera de Viena- interpretaron juntos uno de los mayores éxitos del británico: "Angels".

Rusia es el país de las artes clásicas pero también de la conquista del espacio, no en vano un ruso, Yuri Gagarin, fue el primero en volar al espacio.

Por eso, el balón del partido inaugural repitió la odisea de Gagarin, viajó al espacio en una nave Soyuz, estuvo durante varios meses en el Estación Espacial Internacional y regresó a la Tierra a tiempo para el Mundial.

La bellísima embajadora del Mundial, Victoria Lopireva, que se recorrió el mundo durante los últimos meses promocionando el Mundial, fue la encargada de traer la pelota Adidas Telstar.

La estrella invitada fue "O fenómeno" Ronaldo, el brasileño que ganó la Copa Mundial en 2002 -la de 1994 la ganó sin jugar- y que dio el simbólico saque inicial junto a la mascota del torneo, Zabivaka.

Bueno, en realidad Ronaldo no llegó a tocar el balón, sólo amagó, y el saque inicial correspondió a un niño ruso, gesto que despertó la primera gran ovación de la jornada.

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