access_time 08:05
|
12 de junio de 2019
|

Fórmulas y alianzas sin archivo

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/1513331269529Casa%20Rosada.jpg

Hubo una época en que las bases ideológicas y las plataformas partidarias eran el andamiaje para el armado de una fórmula electoral. Las personas designadas debían estar cuadradas detrás de un modelo de país, equivocadas o no, pero con un lineamiento explícito. Traicionar eso era darle la espalda al electorado, con el riesgo claro de perder el apoyo en las urnas. Primero el partido, después de los nombres.
Argentina mutó de tal modo que se habla de radicales y de peronistas sólo para designar a algunos funcionarios y protagonistas del escenario político, pero cada vez más alejado de los valores fundacionales de esos partidos. Es una mezcolanza. Alianzas con denominaciones que duran apenas una elección, nombres que van y vienen de un lado al otro de la polarización con la facilidad de quien podría gritar, en un mismo partido, goles de River y de Boca. Y en ese contexto habrá que elegir. Son todos matrimonios por conveniencia. Quizá, en el devenir del proceso, aparezca el amor genuino.

Comentarios de la nota

© Copyright 2017. Cuyo Servycom S.A.