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19 de agosto de 2006
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HOSPITAL MILITAR

Familia de nena discapacitada denunció mala praxis

Los padres de María José Bauzá aseguran que a la niña ?no se la asistió debidamente? en el Hospital Militar. Estudian realizar una demanda civil y penal.

    Dolor e indignación es lo que reina hoy en el seno de la familia Bauzá, tras la inexplicable muerte de María José, de tan sólo 8 años, quien tenía síndrome de Down. La pequeña falleció el lunes a la noche en el Hospital Militar, y sus padres denuncian mala praxis.“A nuestra nena no se la asistió debidamente”, relataron. El médico que atendió a María fue Leandro Di Yacobo, primo hermano de Florencio Bauzá, padre de la niña. Los abogados de la familia estudian presentar una demanda civil y penal y constituirse, eventualmente, en parte querellante contra los médicos que habrían actuado mal.

QUÉ Y CÓMO SUCEDIÓ. Según relataron los padres de la nena, Florencio Bauzá y Cecilia Massironi, el domingo a la noche María comenzó a mostrar síntomas de enfermedad, motivo por el cual llamaron al pediatra de su hija, Leandro Di Yacobo –jefe del pabellón de Pediatría,Neonatología y Maternidad del Hospital Militar–, quien les dijo que la llevaran al otro día hasta ese nosocomio, donde él tiene su consultorio. Como durante la noche la niña estuvo muy agitada, la familia llamó a la emergencia y le diagnosticaron broncoespasmo, por lo que le inyectaron Decadrón.

    El lunes a la mañana,María José se despertó nuevamente agitada y a pesar de que tenía turno recién a las 15, debido a la gran preocupación de los padres, asistieron a las 12 al hospital, donde fueron recibidos por el doctor Di Yacobo, quien le diagnosticó laringitis. En ese mismo momento, la niña volvió a su hogar, y el médico le indicó a la madre: “Tranquila, andá y comprá la inyección, esperá que se calme, y andate a tu casa”.

    La madre hizo lo que el profesional le recomendó y un rato después volvieron a su vivienda. Así las cosas, y esperando una mejoría de María, la madre comenzó a notar que la nena volvía a ahogarse. La acostó en el sillón del living familiar y le suministró vapor, algo que también le había indicado el médico. A la tarde, para que su hija estuviese más tranquila,Massironi la llevó hasta su cama,María le pidió agua y, cuando la madre le dio de beber, se ahogó y posteriormente se desmayó. La mujer la movió para despertarla y María reaccionó. Minutos después, se comunicaron con Bauzá y la llevaron nuevamente al Hospital Militar.

EL COMIENZO DE UNA ODISEA. Alrededor de las 18, los recibió el médico de guardia, de apellido Morales, quien atendió a María. “Como la vio ahogada, comenzó a buscar una aerocámara para que mi hija pudiera respirar. En el hospital no había este aparato”, relató la madre. Según comentó Massironi, como los enfermeros no encontraban la aerocámara, la trasladaron a una habitación con tubo de oxígeno, pero tampoco funcionaba dicho aparato.

    De acuerdo a los dichos de la madre, una enfermera se dio cuenta de la gravedad del caso y le hizo señas para que se la llevara de inmediato del hospital, porque en ese centro asistencial no contaban con los instrumentos adecuados para tratar a María. La madre contó que Di Yacobo, quien recién llegaba a pesar de que había sido avisado por los familiares de María horas atrás, mandó a los enfermeros a buscar un saturador de oxígeno.Cuando llegó este dispositivo sanitario, no encontraban un triple para conectarlo en la pared y la nena continuaba desmejorándose.
 
    “¿Viste cómo ha cambiado el cuadro? Este pulmón está tomado, hay que conseguir una máscara de oxígeno”, fue lo que, según indicó Massironi, Di Yacobo le comentó a Morales. Según la mujer, minutos después, el médico pediatra le expresó a los padres que la nena iba a quedar en observaciones durante la noche, por lo que le dijo a Bauzá: “Andate tranquilo, que la nena va a estar bien”. “Luego, el médico se paró y se fue a comer. Pero cuando Di Yacobo se retiró, María continuó desmejorándose.

    En ese interín, nos poníamos más nerviosos porque el saturador de oxígeno no funcionaba, por lo que, inmediatamente, decidí llevármela de allí.Morales me respondió que tenía que tener la autorización de Di Yacobo, e intentó comunicarse con él y no pudo hacerlo, ya que había apagado la radio”, dijo. Agregó que solicitó una máscara de oxígeno para ponerle a la nena y le respondieron que no había. Agotada, Massironi decidió llevarla al Hospital Español y, “cuando María subió a la ambulancia, la manguera del tubo del oxígeno no llegaba a la camilla.

    Además, la sujetaron con un cinturón de seguridad, la nena se asustó y le dio un paro cardíaco a tan sólo una cuadra del lugar”, explicó la madre de la niña. Massironi dijo que después de la muerte de su hija la llamó una mujer para comentarle que su marido había fallecido el mismo día en ese hospital porque no había oxígeno. Al cierre de esta edición, El Sol intentó comunicarse con Di Yacobo, pero esto fue imposible.

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