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19 de agosto de 2006
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JUICIO A ETCHECOLATZ

Ex detenidos reconocen centro clandestino

Tras una inspección ocular ordenada por la Justicia, seis ex prisioneros dijeron reconocer el lugar donde estuvieron presos durante la última dictadura militar.

    Seis ex detenidos durante la última dictadura militar reconocieron el centro de detención clandestino que funcionó en el destacamento policial de Arana, en el marco de una inspección ocular ordenada por el Tribunal Federal platense que juzga al ex represor Miguel Etchecolatz. La medida se cumplió en el destacamento policial ubicado en las calles 637 y 131 de Arana, en las afueras de La Plata, hasta donde se desplazaron los jueces del Tribunal Federal Oral Nº1 de La Plata, abogados de la querella, peritos fotográficos y planimétricos y los seis ex detenidos ilegales.

    Se trata de Nora Ungaro, Cristina Gioglio, Nilda Eloy, Jorge Julio López, Walter Docters y Gustavo Calotti, quienes ya declararon en el juicio contra Etchecolatz y debieron recorrer las instalaciones de la seccional e identificar ante el tribunal los calabozos donde estuvieron detenidos durante la última dictadura militar. Los ex detenidos pudieron reconocer las celdas donde estuvieron presos, el paredón en la parte trasera de la dependencia, donde se realizaban simulacros de fusilamientos, y uno de ellos, Jorge Julio López, identificó un pozo donde se arrojarían cuerpos humanos para su quema.

    Calotti, quien fue detenido en 1976 cuando tenía 17 años y estudiaba en el Colegio Nacional de La Plata, explicó que “pude reconocer el lugar por donde nos entraban (a los detenidos), reconocí el escalón que subíamos y la celda donde estuve, a la que imaginaba un poco más grande”. “También reconocí el patio al que nos sacaron a todos el 21 de setiembre de ese año, porque ellos iban a lavar las celdas”, precisó el ex detenido.

    En esa oportunidad, según relató en su testimonio ante el tribunal, en el patio estuvo sentado junto a la joven Claudia Falcone, una de las estudiantes secuestradas y desaparecidas en el hecho conocido como La noche de los lápices, ocurrido en setiembre de 1976. El ex detenido precisó, que en esta inspección, “realicé mentalmente el camino recorrido exacto cuando estuve aquí”. Las seis celdas de la seccional, que entre 1976 y 1979 estuvieron ocupadas por detenidos ilegales, están a la derecha de la entrada a la seccional y fueron reconocidas por los ex detenidos.

    En la parte posterior de la seccional hay un gran patio con un paredón de ladrillos viejos a la vista, donde se realizaban los simulacros de fusilamientos, dato que motivó que los peritos participantes de la inspección se acercaran a revisar el muro en busca de orificios de armas de fuego. Tras este paredón hay un sector donde están depositados automóviles viejos, algunos ya carcasas oxidadas, y hasta puede verse el ala de una avioneta.

    Jorge Julio López se encargó de explicar a los jueces del tribunal, Carlos Rozanski, Horacio Isaurralde y Norberto Lorenzo, el origen de esa parte de la avioneta. “Decían que a un padre cuyos hijos estaban desaparecidos, le habían dicho que estaban acá (en ese destacamento) y vino a buscarlos en esa avioneta. Y se contaba que cuando lo vieron, lo voltearon y luego quisieron decir que era un tipo que llevaba droga en el avión, pero no era así, buscaba a sus hijos”, relató.

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