En vivo: Boca enfrenta a Unión en Santa Fe
access_time 15:58
|
8 de marzo de 2007
|
|
DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

?Estoy empezando a disfrutar de la vida?

María Gracia, como tantas mujeres, a diario se convertía en víctima de la violencia familiar. En el Día Internacional de la Mujer, reflejamos su historia como verdadero ejemplo de valor y tenacidad

    Hoy es una fecha muy especial para las mujeres ya que no sólo se celebra su día sino que, además, se pone de manifiesto el esfuerzo de muchas de ellas que, a diario, luchan para alcanzar la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo social. Y precisamente esa lucha y ese esfuerzo es lo que caracteriza a María Gracia, la protagonista de esta historia, quien se convierte en un verdadero ejemplo de vida tras haber superado una difícil situación de violencia familiar.

    LA HISTORIA. María, desde muy pequeña, fue partícipe de un núcleo familiar en el que la figura paterna no estuvo presente. “Mi padre fue un hombre que relegó a la familia a fin de lograr su beneficio personal. En mi hogar, siempre se hacía lo que él determinaba, por lo que, tanto mis hermanos como mi madre, intentábamos acatar sus órdenes para evitar conflicto alguno”, refirió, emocionada.

    A pesar de ello, viendo el sufrimiento de su madre, quien se abocó de lleno al cuidado y crianza de sus pequeños, siempre tuvo un fuerte respeto por su progenitor, a quien, según manifestó, no le guarda rencor por la falta de amor y dedicación. Así, esta niña fue creciendo y, luego de culminar sus estudios secundarios, conoció a quien, con el tiempo, se convirtió en el gran amor de su vida y con quien formó una hermosa familia, cuyos frutos resultaron ser tres hijos.

    “Al principio, la relación iba perfecta. Si bien ya desde el noviazgo noté ciertos rasgos de agresión en su persona, creí que podría ser algo pasajero”, comentó apenada y continuó: “Luego, con los años, los golpes y las discusiones fueron aumentando y mi angustia era cada vez peor”.

    Sin embargo, ni los golpes, ni las humillaciones, ni los insultos fueron suficientes para que María dejara su hogar y huyera junto a sus hijos, pues el modelo familiar que tenía incorporado en su mente (en el que la madre debía ser el sostén de la familia) pesaba mucho.

    “Irme de mi hogar implicaba una valentía muy grande y no sólo debía pensar en mi bienestar sino que los chicos debían tener una vida digna y no estaba en condiciones económicas de brindarles lo necesario para que fueran felices”, manifestó con lágrimas en los ojos. Durante veinte años soportó maltrato familiar y, hace unos meses, tomó coraje y huyó de su hogar.

    “Es muy reciente pero sé que mis hijos no van a sufrir más por los errores de sus padres. A pesar de haberme ido, sigo cumpliendo mi rol de madre, aunque ellos no vivan conmigo”, expresó. Ya terminando, ante la pregunta acerca de cómo iba a festejar este día tan especial, adelantó: “Voy a hacer una torta y la voy a compartir con mis hermanas y mi hija. Hoy siento que soy feliz”.

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.