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10 de septiembre de 2019
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Delitos contra la Integridad Sexual

Estaba preso, un ADN reveló que violó a una mujer y fue condenado

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Un reo de 36 años fue hallado culpable de un ataque ocurrido en el 2016 en Lavalle gracias al sistema Codis, que la provincia adquirió el año pasado.

La Justicia volvió a condenar este martes a un hombre por abuso sexual gracias a los cotejos que se realizan con el sistema Codis (Combined DNA Index System), el programa creado por el FBI para la investigación de delitos y que Mendoza adquirió hace poco menos de un año.

Es una de las pocas provincias que cuenta con este software en todo el país y varios delincuentes han sido imputados y luego juzgados debido a los trabajos forenses que desarrollan en el Ministerio Público.

Sirve, entre otras cosas, para esclarecer hechos que no tenían resolución, tal como el caso de la semana pasada, que permitió hallar culpable al agresor serial de trabajadoras sexuales por un trabajo forense de este tipo.

Ver también: El agresor serial de prostitutas sumó una causa de abuso y le dieron 10 años

Este martes, un reo identificado como José Alberto Quiroga Díaz (36) fue condenado a 8 años y medio de cárcel –pena unificada con otra de coacciones– por abusar hace tres años de una mujer de 70 años durante un robo en la localidad de Costa de Araujo, Lavalle. Además, le declararon la reincidencia, por lo que no podrá acceder a beneficios.

La investigación, que tuvo como fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual a Virginia Rumbo, comenzó en el 2016 cuando la víctima detalló a los investigadores que se encontraba trabajando la tierra de unas plantaciones y fue abordada por un par de sujetos con fines de robo.

Uno de ellos la sometió sexualmente durante el ataque y también le sustrajo pertenencias, sostiene la causa. El expediente estuvo calificado como fiscal contra NN porque, a pesar de los trabajos que se hicieron con el paso del tiempo, no se había logrado identificar al agresor.

Sin embargo, la fiscal Rumbo contaba con una prueba clave que esperaba ser comparada con algún sospechoso: a la víctima le encontraron material genético del agresor sexual –precisamente semen– cuando fue trasladada al Cuerpo Médico Forense y los pesquisas guardaron el hisopado.

Pasaron tres años hasta que, gracias al Codis, se conoció la identidad del violador de la septuagenaria.

Se trataba de Quiroga Díaz, un hombre que estaba en prisión y que era conocido en los departamentos de Las Heras y Lavalle por diversos delitos, detallaron fuentes judiciales.

Como desde hace pocos meses a todas las personas que ingresan al sistema carcelario se les extrae material genético para integrar un banco, en el laboratorio del Cuerpo Médico Forense realizaron comparaciones con las causas contra autores no identificados y el resultado fue positivo con Quiroga.

Esta prueba, más otras que sumó la fiscal Rumbo, permitieron confirmar la autoría del sujeto. Así, luego de un juicio abreviado –proceso en el cual el imputado reconoce el delito y su defensa pacta la pena con la fiscalía–, terminó condenado a 8 años y medio de cárcel. 

La representante del Ministerio Público y el abogado defensor habían acordado 8 años de encierro por abuso sexual gravemente ultrajante, robo agravado por el uso de arma de fuego y coacciones, y el juez Gonzalo Guiñazú sumó otro medio año a la pena por la unificación con otra sentencia de este año.

La semana pasada, el llamado agresor serial de trabajadoras sexuales, Samuel Figueroa Donoso, fue condenado a 10 años –también con pena unificada– por diversos delitos, entre ellos, abusar de una mujer en Godoy Cruz en el 2017, causa que también se encontraba como NN y realizó el mismo camino que la de Quiroga Díaz.

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