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6 de diciembre de 2006
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RECHAZO DEL GREMIO DOCENTE

Escuelas y docentes también tendrán nota

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La red WAN permitirá que los establecimientos estén conectados y los calificará como aceptables, medio o con bajo nivel de rendimiento. El SUTE denuncia que servirá para recortar asignaciones

          En una empresa privada, se llama medir la productividad. Pero cuando la evaluación se acerca a la esfera pública, despierta la polémica y el más enérgico rechazo de los involucrados. La intención del Gobierno escolar es evaluar la gestión de cada escuela, pero también podrá monitorear el comportamiento de docentes y alumnos. A través de la red WAN, que arranca en los establecimientos desde el 2007, calificarán las gestiones como aceptables, medias o malas, de acuerdo a lo que indiquen las variables que se medirán. El anuncio despertó el más enérgico de los rechazos por parte del gremio de los docentes.


         Gustavo Maure, titular del SUTE, criticó que se mida la asistencia de los docentes o la regularidad en la toma de evaluaciones, entre otras cosas. Argumentó su negativa al sostener que no son criterios para definir la calidad educativa. “Estamos alertando a las directoras porque esto podría servir para restringir programas específicos, lo que sería grave porque por ejemplo podrían quitar la doble escolaridad a una escuela porque salió con bajo puntaje”, advirtió el gremialista. Maure sostuvo, además, que no aceptarán que se establezca un ranking de escuelas, tal como sucede en el sistema educativo de Chile, porque esto generaría desigualdades.



QUÉ SE EVALUARÁ.


       El sistema de seguimiento aportará datos sobre una dimensión pedagógica (tasas de promoción, deserción, repitencia, evaluaciones de lengua y matemáticas, entre otros) y otra de recursos humanos (donde constará la planta docente que una escuela tiene, el nivel de ausentismo y de capacitación de los mismos). Además, se incluirá la gestión administrativa, y en esta dimensión se tendrán en cuenta los trámites que ha realizado cada escuela y las cédulas escolares, entre otros ítems.


       La cuarta variable será de contexto, donde figurarán la situación familiar y socioeconómica de cada alumno y la inversión por estudiante. Algunos de los datos los cargará la escuela y otros, el Gobierno. Además, habrá niveles de restricción de la información, porque cada director podrá acceder sólo a los datos de su escuela, los supervisores podrán consultar las escuelas de la región y sólo los funcionarios de Gobierno podrán ingresar sin restricciones.


        El desempeño de esa escuela en cada una de las dimensiones o categorías se comparará con los otros establecimientos de la misma región. Esto, según el Gobierno, servirá como herramienta de gestión para direccionar las políticas públicas y las asignaciones. La evaluación será en base a estándares que fueron definidos por la Dirección General de Escuelas: aceptable, medio y bajo. “Será como un reloj que nos va a mostrar cuando una escuela está en amarillo, en verde o en rojo”, según las apreciaciones de Andrés Cazabán, asesor de la DGE. Aunque, inmediatamente, aclaró que: “No nos interesa establecer un ranking de escuelas”.


DE VIEJA DATA.


        El asesor de la DGE aceptó que las estadísticas representan una problemática en la educación. Una barrera a la que se enfrenta la prensa de manera cotidiana es que no hay datos numéricos para analizar los aciertos o desaciertos del sistema educativo. Al respecto, Cazabán sostuvo que “si yo tengo información para decodificar, puedo detectar la problemática y redireccionar mis políticas”.


        A partir del nuevo sistema, un directivo sabrá cuántos días de licencia le faltan a un docente para completar el cupo, pero también sabrá si ese maestro o profesor puede continuar faltando o agotó sus inasistencias, algo que hoy no pueden controlar. Cazabán sostuvo que el sistema de información que se implementará es único en Latinoamérica. ON LINE. El sistema parece útil, pero en la actualidad más de 50% de las escuelas no tiene internet para poder ingresar los datos y mantener la red actualizada.


      Según Cazabán, 600 escuelas ya están conectadas y la idea es llegar al 2007 con el 80% de las escuelas en red. Además, aquellas que no logren acceder a la red, recibirán fondos para que carguen los datos en un ciber.

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