Luján de Cuyo
Escándalo y detención del hijo de Otilio Romano
De acuerdo a fuentes policiales, Nicolás Gabriel Romano se bajó los pantalones y se tocó los genitales ante una inspectora de tránsito. El conductor del auto en el que viajaba estaba alcoholizado. Otra acompañante le pegó a una agente.
03/12/2017

Nicolás Gabriel Romano, hijo del ex camarista federal Otilio Romano, protagonizó un escándalo la madrugada del sábado al ser detenido en un control de tránsito. Ocurrió minutos antes de las 5.30 en el puesto fijo ubicado en la rotonda del Corredor del Oeste y la Ruta 82, de Luján de Cuyo.

La información policial sostiene que el hombre de 31 años viajaba en un auto con dos personas cuando los efectivos les hicieron señas para que detuvieran la marcha de un Chevrolet Corsa color rojo. Sin hacer caso, el conductor identificado como David Exequiel Quiroga intentó evadir el control pero fue detenido a los pocos metros. Cuando fue sometido al control de alcoholemia se comprobó que tenía 2,59 gramos de alcohol en sangre, cinco veces más de lo permitido por la ley (el límite para automovilistas en Mendoza es de 0,5 gramos).

Quiroga (36), Romano y una mujer que los acompañaba, Sofía Cafaro Stefanelli (30) fueron trasladados a una comisaría. De acuerdo a fuentes policiales allí continuó el show de Romano, quien se bajó los pantalones y se tocó los genitales frente a la inspectora municipal que realizaba el control.

Eso no fue todo porque cuando estaban bajando a los imputados del móvil, Cafaro se sacó uno de sus zapatos y se lo tiró a la cara de una policía, que fue derivada a un centro de salud donde le diagnosticaron "traumatismo en el pómulo izquierdo".

Tanto Quiroga y Romano como trabajan en el Juzgado Federal. El caso es investigado por la Oficina Fiscal Nro.15 de Comisaria 47°.

Otilio, padre de Nicolás Romano, fue uno de los hombres más poderosos de la justicia federal en Mendoza y este año fue condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad. En un histórico juicio desarrollado en la provincia se comprobó que fue partícipe primario en secuestros, torturas y homicidios durante la última dictadura militar.