El mijo es un cereal que no contiene gluten, por lo tanto es fácil de digerir, apto para celíacos e intolerantes a esta proteína. Es rico en fibra y buena fuente de magnesio, que es un mineral que mejora el tono muscular y el sistema nervioso. Contiene vitaminas del grupo B y es importante destacar que el mijo alcaliniza el organismo, por lo que equilibra nuestro pH y nos ayuda a compensar los efectos acidificantes de una mala dieta.

Ingredientes:

Mijo, 1 taza

Agua, 2 tazas y 1/2

Ricota o requesón descremado, 3 cucharadas

Queso rallado para gratinar

Sal y pimienta negra a gusto

Salsa de tomate

Preparación:

Cocción del MIJO: La proporción es “1 medida de mijo por 2 y 1⁄2 medidas de agua”

Colocar el agua en una cacerola al fuego, cuando arranca el hervor colocar el mijo, bajar el fuego a mínimo hasta que finalice la cocción.

Apagar y dejar unos minutos para que se termine de cocinar y además hasta que la temperatura nos permita trabajar con las manos.

Agregar la ricota o requesón, la sal y la pimienta negra molida en el momento.

Amasar para unir los ingredientes formando un bollo.

Separar pequeñas porciones con una cuchara o con las manos, darles forma redonda.

Una vez listas, colocarlas en una fuente con salsa de tomate, cubrir con queso rallado y gratinar en el horno.