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20 de julio de 2007
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El Vale Más, único candidato opositor

Es la Justicia la que, al final del camino, nos sacará las dudas. Por ahora, todas son especulaciones que dan lugar a que unos, los que se sienten acusados, sostengan que se trata de maniobras, campañas o algún otro tipo de artilugio para descalificarlos y desacreditarlos

            Los otros, los que acusan y se erigen en los defensores del patrimonio público, apuntan a una trama oculta que fondeó recursos hacia fines ocultos o meros enriquecimientos ilícitos. Estos últimos, sobre todo, sacan cuentas de lo que falta para las elecciones y cuánto le sacarán, en rédito e imagen, a los acusados que hoy ocupan el rol de oficialistas y detentores del poder. En el caso del momento, el escandaloso asunto del Vale Más, es necesario, entonces, que la Justicia sea rápida, que actúe con reflejos y sin demoras, como lo hizo el fiscal Guillermo Marijuán en la causa de la bolsa de Miceli en el ámbito nacional.


               De lo contrario, el gobernador Julio Cobos puede aludir, como lo hace, a que hay un ejército de opositores que quieren mancillar su buen nombre y honor y que, si no se defiende como corresponde,lo hará su familia por él. Y en el ejército al que alude ubica tanto a dirigentes opositores como a periodistas. Hace exactamente una semana que el caso del Vale Más ha comenzado a transformarse en cosa seria para el Gobierno provincial.


            Mucho ha tenido que ver la extraña coyuntura nacional, en la que, a escala, sucede algo parecido a lo de aquí: denuncias y más denuncias sobre casos de corrupción que explotan en las narices del presidente, con la salida de funcionarios que no pueden defenderse rápida y convincentemente de las imputaciones de la Justicia. ¿Cuánto de todo lo que se ventila en la Nación y en la Provincia afectará las chances electorales de los oficialismos, tanto allá como acá? Por ahora, todo indica que los casos de corrupción no le hacen mucha mella a quienes tienen el poder y pretenden mantenerlo. Por ahora. Más adelante se verá.


              En esto se basa parte del elenco gobernante en Mendoza para afirmar, lo hacen a través de sus operadores, que la gente no está atenta a estas cosas (Vale Más,Vuelta Ciclística, barras, negociados con los vales de combustible en Recursos Naturales, sobreprecios en la rectificación de motores de los vehículos policiales, etcétera, etcétera) y que estos asuntejos, en definitiva, son materia de charla y entretenimiento de algunos periodistas y dirigentes políticos.Tremenda manifestación de autosuficiencia y subestimación de la inteligencia social.


             Pero se basan en algunos números, en los sondeos que permanentemente se ordenan para monitorear el humor de la gente. En concreto, parece ser que todavía los consultores no están midiendo el impacto electoral de todas estas lindezas. Pero la mayoría de la ciudadanía, en los trabajos convencionales que hay, está manifestando cierto fastidio e insatisfacción por la marcha de la gestión. Y en esto también coinciden Cobos y Kirchner, porque ambas administraciones han sido cuestionadas de alguna forma.


             Uno de esos trabajos confirma lo que estamos diciendo. Según Enrique Bollati, la visión que los mendocinos tienen de los gobiernos nacional y provincial ha variado en los últimos meses. El crédito se ha achicado, en síntesis. Ya no hay más un cheque en blanco. Pero la más golpeada es la gestión del presidente. En abril del 2006, el mendocino le daba a la gestión K 5,5 puntos en una escala del 1 al 10. En marzo del 2007 alcanzó el pico máximo de consideración con 6,8 puntos, mientras que en la primera semana de julio, la calificación bajó a 5,3 puntos.


               En la primera quincena de marzo, el presidente arrasaba en términos electorales. Contaba con 72 por ciento de las adhesiones. Muy lejos seguían Elisa Carrió con 13,5 por ciento de supuesto caudal electoral, Roberto Lavagna con 8,5 por ciento y el “No sé” y “No votaría a ninguno” reunían 5,5 por ciento. En cambio, en la primera semana de julio se ha dado lo siguiente: Kirchner mide 57 por ciento;Cristina, su esposa, finalmente convertida en la candidata a sucederlo, mide 55 por ciento; Carrió, 15 por ciento; Lavagna, 12 por ciento, y el “No votaría a ninguno” o “No sé” subieron a 16 por ciento.


            En definitiva: el mendocino castiga a Kirchner y a su administración bajándole el crédito, pero lo curioso es que no se lleva la diferencia la oposición, sino el “No votaría a ninguno” o el “No sé”. El drama argentino, por lejos, es la incapacidad de la oposición política de mostrar una alternativa al actual poder. En Mendoza, con Cobos, ha pasado algo parecido. En abril del 2006, su gestión era calificada con 5,3 puntos. En mayo del 2007 tuvo un pico de 6,6 puntos y en la primera semana de julio se ha ubicado en 5,4 puntos. Se ha recuperado un poquito, levemente, respecto de abril del 2006, pero ha caído mucho respecto de marzo.


            Quizás por eso, la oposición apela a cuestiones como el Vale Más y otras irregularidades que parecen existir de verdad. El candidato del oficialismo coboskirchnerista, según Bollati, le lleva a los opositores no menos de 10 puntos. César Biffi estaría midiendo alrededor de 30 puntos, seguido por el candidato del peronismo tradicional, Celso Jaque, con 20 por ciento. Esos valores, según Bollati, son bajos y no son determinantes, porque en Mendoza se da un escenario raro, en el que puede haber sorpresas según el consultor. Abonando un escenario de sorpresas, Bollati indicó que el trío Roberto Iglesias, Omar de Marchi y Luis Leiva reúne 40 por ciento.


              Digamos que, a falta de un candidato convincente que muestre algo distinto a lo que hace Cobos, para buena parte de la oposición bien puede ocupar ese lugar el escándalo del Vale Más. Por eso, hoy más que nunca, la Justicia tiene que darnos rápido una respuesta.

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