El placer por el conflicto
29/11/2017

Es raro cómo se mueven algunos sindicatos en Mendoza. O, por lo menos, debería ser un tema de mayor análisis y consulta. El SUTE se pliega hoy a un paro nacional de la CTERA y la decisión de sumarse, al parecer, se tomó en las últimas horas. El reclamo puede ser válido, no es el tema a discutir. Lo que llama la atención es la metodología. Estar al frente del gremio de un sector tan importante y representativo implicar saber moverse con responsabilidad y tener en cuenta cuáles son las consecuencias de cada una de estas decisiones. Se toma una medida extrema para rechazar decisiones que, por ahora, no son más que proyectos, y en las que la etapa de negociación está totalmente abierta. Además, es una muestra más de la poca temperatura social. Una huelga sorpresiva no hace más que afectar a los trabajadores y generar un foco de conflicto que se podría dirimir y dialogar sin la necesidad de romper.