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3 de mayo de 2020
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Investigación en Violencia de Género

El penitenciario investigado por maltrato, abuso y hasta robo al Estado

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Páez en pleno servicio.

Se trata de Marcelo Páez, a quien, además, le iniciaron sumarios en la IGS por irregularidades en el nombramiento, abandono de puesto, falsa denuncia, servicios truchos y violación de la cuarentena.

La vida de un penitenciario que trabajaba en el penal de Boulogne Sur Mer cambió drásticamente tras ser denunciado la semana pasada por violencia de género.

La presentación que realizó su pareja, quien declaró con moretones en todo su cuerpo, no sólo provocó la detención del agente y su posterior imputación, sino que reveló una serie de presuntas irregularidades en el ejercicio de su cargo.

Mientras el funcionario, identificado como Marcelo Alfredo Páez (38), pasa sus primeros días tras las rejas, la Inspección General Seguridad (IGS) lo investiga en ocho sumarios por diferentes faltas.

Algunas son administrativas, tal como la que trata establecer irregularidades en su nombramiento, otra por abandono de puesto y una por servicios extraordinarios ilegales, contaron fuentes de la IGS.

Después, están las que se refieren a lo denunciado por su pareja, por maltratos y abuso sexual.

Y, por último, otras que podrían motivar compulsas para solicitar la intervención judicial: estas son por robo al Estado, falsa denuncia por un presunto autorrobo y violación de la cuarentena.

Pero eso no es todo, colegas de Páez también pueden terminar salpicados por la batería de investigaciones administrativas. Esto porque se trata de establecer si lo encubrieron para salir del penal en pleno servicio la noche que le propinó una golpiza a su novia, según la investigación.

Así como también si la víctima fue ignorada por administrativos de la cárcel de Ciudad cuando fue a pedir asesoramiento para denunciarlo por los maltratos.

Las fuentes de la IGS indicaron que son escasas las posibilidades de que Páez continúe en la fuerza, independientemente de cómo resulte la pesquisa judicial en su contra.

Con respecto a esto último, la fiscal de Violencia de Género Paola Ginestar lo imputó y ordenó su traslado a un penal provincial.

“Si pierdo el trabajo te mato”

La denuncia sostiene que, la noche del domingo 26 de abril, Páez se encontraba cumpliendo su turno en las torres de Boulogne Sur Mer.

Al mismo tiempo, su pareja se encontraba cuidando a sus hijos –productos de otra relación– en su domicilio de Guaymallén, el cual comparten desde hace siete meses, cuando iniciaron la relación.

La mujer (se reserva la identidad por su calidad de víctima) contó que se vio sorprendida cuando su novio llegó uniformado hasta la casa y se dirigió a la habitación matrimonial. Ella lo siguió y le preguntó qué hacía allí, ya que debía estar en el trabajo.

Y agregó que el hombre le respondió que había salido para comprar una Coca Cola y estaba buscando un envase. La joven le continuó preguntando, para saber quién lo había dejado abandonar su puesto, lo que ofuscó al guardiacárceles, sostiene el relato de la víctima.

Por qué te tengo que dar explicaciones a vos”, le gritó Páez a su pareja, a la vez que la abordó para agredirla. La chica salió corriendo hacia fuera de la casa, este la alcanzó, la tomó de la cabeza y golpeó contra una pared, según consta la reconstrucción en el expediente.

Después, el guardicárcel la llevó a la fuerza hacia la vereda y sacó un arma de fuego –registrada a su propiedad– del interior de su auto y le apuntó: “No grites”, le dijo. Ella, asustada, le respondió que no iba a hacer nada y él se retiró, detalló en la denuncia.

Rápidamente, la mujer llamó al Servicio Penitenciario para dejar constancia de que su pareja había abandonado su puesto de trabajo.

Al día siguiente, Páez denunció que la víctima había usurpado el departamento que estaba alquilando, al parecer, con el objetivo de complicarla.

Cuando policías llegaron hasta el lugar, ella les explicó que alquilaba junto con el guardiacárceles y que era su pareja. A la vez, se quebró y les reveló que el viernes había sido víctima de un abuso sexual por parte del sospechoso.

Según la versión, ese día, Páez le propinó una brutal golpiza y la asfixió en la cama mientras la amenazaba: “Si me denuncias y me hacés perder el trabajo te mato”.

La joven quedó malherida y sangrando, pero el penitenciario la obligó a tener relaciones sexuales, contó a los efectivos.

Tras tomar conocimiento de esa situación, los policías la trasladaron a la Oficina Fiscal Nº8 de la Comisaría 25ª para radicar la denuncia correspondiente, donde la mujer explicó sobre los reiterados maltratos que venía sufriendo desde hace tiempo.

Un ayudante fiscal de esa dependencia ordenó su traslado al Cuerpo Médico Forense, donde constataron que presentaba diversos hematomas y también se le hizo una peritaje psicológico. Tras eso, se solicitó la detención de Páez.

El penitenciario pasó algunos días alojado en las comisarías 25ª y Novena de Guaymallén, hasta que días atrás se lo imputó formalmente y pasó a una prisión.

Complicado

Esta no es la primera vez que Páez se encuentra en problemas con la Justicia relacionados con violencia de género.

Hace un tiempo, una ex pareja también lo denunció por ese motivo y se le dictó una restricción de acercamiento, pero la causa no prosperó, contaron fuentes tribunalicias.

Ahora, sólo se le realizó una imputación por las lesiones y se está tratando de determinar si existió el abuso sexual, explicaron fuentes consultadas.

Por su parte, en la IGS también avanzan paralelamente los sumarios por los presuntos maltratos y vejación.

A su vez, se conoció que Páez tenía en su casa muebles con números de inventario que habría sacado del penal Boulogne Sur Mer, por lo que se abrió un expediente por robo al Estado.

Otra situación que se investiga es una denuncia que Páez realizó meses atrás por la sustracción de un auto, por las que existen fuertes sospechas de que se trató de un autorrobo.

También se trata de establecer si utilizó los estudios físicos de un compañero para ingresar a la fuerza, ya que tiene amputado un dedo en uno de los pies.

A esto se le suma los presuntos servicios extraordinarios ilegales que saca en una empresa de transporte y el abandono de puesto junto con violación de la cuarentena la noche del domingo que habría agredido a su pareja.

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