El Gobierno nacional confirmó que los usuarios que no se inscribieron en el registro para mantener los subsidios para los servicios de luz y gas, serán considerados como hogares de altos ingresos en la facturación. Con esto, se les quitará toda la asistencia estatal en los distintos tramos.

A través de la Resolución 661/2022 publicada en el Boletín Oficial, la Secretaría de Energía aclaró que “aquellos servicios que no hayan sido identificados como pertenecientes a beneficiarios y beneficiarias de Nivel 2 o Nivel 3 en el padrón informado al ENTE NACIONAL REGULADOR DE LA ELECTRICIDAD (ENRE), al ENTE NACIONAL REGULADOR DEL GAS (ENARGAS), ambos organismos descentralizados actuantes en la órbita de esta Secretaría, a los entes reguladores, a las autoridades provinciales y/o a las empresas prestadoras de los servicios públicos de distribución de energía eléctrica y gas natural por red, deben recibir el tratamiento correspondiente a usuarios y usuarias residenciales de mayores ingresos (Nivel 1)”.

Con la intención de adquirir el cupo de USD200 mensuales de dólar ahorro, unos 65 mil hogares habían renunciado a la ayuda estatal para las tarifas de luz y gas. Ese número representaba algo más del el doble de los que ya habían desistido a los subsidios, ni bien la secretaría de Energía dio luz verde a la opción.

Hasta el 31 de agosto, eran unos 25.000 los hogares que habían hecho uso de la baja del formulario Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE).

En el caso de la energía eléctrica, unos 5,9 millones de hogares perderán el beneficio -sobre un total de 14,9 millones-, según datos oficiales. En esta primera etapa -hasta noviembre- tendrán un aumento promedio de $850 por factura. Para el gas natural, unos 4,1 millones dejarán de percibir la tarifa subsidiada, sobre un total de 9,7 millones de hogares.