El Gobierno nacional postergó la quita de subsidios eléctricos, prevista originalmente para septiembre. De esta manera, se aplazó el incremento y las facturas que recibirán los clientes residenciales este mes no sufrirían variaciones.

La suba de septiembre se iba a reflejar en las boletas que los clientes recibirían en octubre, pero se retrasó al menos un mes. En tal sentido, desde la Secretaría de Energía indicaron que la segmentación va a tener lugar “a partir de los consumos de octubre”, lo que significa que las boletas sin subvenciones llegarán en noviembre.

La semana pasada, la secretaria de Energía, Flavia Royón, le ordenó a Cammesa, la empresa mayorista de sistema eléctrico, que postergue los aumentos que estaban anunciados en las boletas de luz a partir del mes de septiembre. “Se instruye a vuestra compañía a aplicar, de manera excepcional y por única vez (…) para todos los segmentos de demanda residencial (…) los precios estacionales establecidos para el segmento nivel 2″, indicó.

El Gobierno nacional había anunciado aumentos del 50% para los clientes nivel 1 (los hogares que pierden todos los subsidios) y entre un 10% y 40% para los clientes nivel 3 (que mantienen los beneficios parcialmente). Los segmentos “nivel 2” conservarán las subvenciones.

Sin embargo, las autoridades tienen problemas para identificar los hogares de bajos ingresos que no se inscribieron en el registro de subsidios. Y podría no tenerlo resuelto hasta fin de año.

“Todos (los usuarios) deben inscribirse. Pero hemos dado con un alto porcentaje de personas que no se inscribían porque no tuvieron información, no tienen conectividad o simplemente por desconocimiento. Para esto todavía no tenemos una fecha de corte, tenemos la idea que antes de fin de año, todos estén ya inscriptos”, expresó Royón en declaraciones radiales.

El Gobierno pretende que las distribuidoras que identifiquen a los clientes que poseen en cada nivel tarifario (ingresos altos, medios o bajos) para “contar con una apreciación real de los alcances de la segmentación por agente distribuidor y/o prestador del servicio público de distribución de energía eléctrica”.

Hasta ahora, el Gobierno había decidido que todos los clientes que no se habían anotado en el registro de subsidios iban a ser caratulados como “nivel 1”, es decir, aquellos que no necesitaban ayuda estatal. Se trata de usuarios que tienen ingresos mensuales por $ 390.000, poseen tres autos o tres inmuebles. Además, allí están las personas que ganan menos, pero pidieron perder los subsidios para seguir accediendo al “dólar ahorro”.

En caso de quitar las subvenciones a la luz a todos los clientes que no se anotaron en el registro de subsidios, la medida habría alcanzado a más de 5 millones de hogares que entraban en esa categoría e iban a recibir aumentos de hasta 50% en las boletas de octubre por sus consumos de septiembre.

Eso significa que todos iban a tener tratamiento propio de ingresos altos: no más subvenciones. “La mayoría no son de altos ingresos”, explicaron gobernadores e intendentes, quienes advirtieron a la Secretaría de Energía sobre los conflictos que podían generarse ante el impacto de que más de la mitad de los clientes recibiera aumentos significativos. Por eso, se tomó la decisión de postergar la segmentación tarifaria.

La quita de subsidios puesta en marcha por Nación alcanza solo al tramo de generación y es igual para todo el país. Pero las provincias pueden subir el precio del Valor Agregado de Distribución (VAD). Es el caso de Mendoza, donde la semana pasada se realizó una audiencia pública para debatir el incremento de ese ítem.

La decisión está en manos del gobernador Rodolfo Suarez. Hay que recordar que el Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE) sugirió un alza del 14,3% en promedio.