El ex presidente Fernando de la Rúa “descalificó genéricamente los distintos elementos que, en su momento, se valoraron para procesar al resto de los imputados”, dijeron sus abogados, Miguel Almeira y Virgilio Loiácono. De esa manera, los profesionales resumieron las dos horas de indagatoria que prestó el ex jefe del Estado en la causa en la que se investiga el pago de sobornos en el Senado de la Nación para aprobar, en el 2000, la Ley de Reforma Laboral.

         Prolijamente vestido con traje azul, camisa y corbata al tono, el ex presidente monologó ante el juez federal Daniel Rafecas en el curso de una audiencia que él mismo había solicitado y en la cual no hubo preguntas. “Cada vez que habla De la Rúa (es la tercera oportunidad en que amplia la indagatoria) se derrumba ese castillo de naipes que constituye esta causa”, dijo Loiácono, secretario de Legal y Técnica durante la gestión de De la Rúa, quien recordó que el expediente tiene 22.000 fojas y “ninguna prueba concreta”.

         El ex presidente solicitó ampliar sus anteriores declaraciones (lo hizo en dos oportunidades, más de quince horas en total) para intentar rebatir las últimas medidas de prueba realizadas en el expediente, entre ellas, la reconstrucción de una reunión que se habría realizado en su despacho En diálogo con Télam, De la Rúa había anticipado que rebatiría “todas y cada una de las falsedades que se están diciendo” y que presentaría un escrito de 37 páginas titulado Mentiras en la causa del Senado, en el que daría su versión de los hechos