El Gobierno argentino celebró la muerte de Alí Jamenei, líder supremo de la República Islámica de Irán, tras los bombardeos ejecutados por Estados Unidos e Israel. A través de un comunicado difundido por la Oficina del Presidente de la Nación (OPRA) , el Ejecutivo sostuvo que se trataba de “una de las personas más malvadas, violentas y crueles que ha visto la historia de la humanidad”. Además, el Canciller Pablo Quirno, realizó una publicación en la red social X, en la que recordó el atentado a la AMIA y afirmó que espera que “estas noticias aporten alivio a las familias y contribuyan al reconocimiento de las responsabilidades y a la lucha contra el terrorismo y la impunidad.”

El comunicado oficial emitido por la cuenta de OPRA vincula la posición argentina con los antecedentes de atentados atribuidos al régimen iraní, en particular el ataque contra la AMIA del 18 de julio de 1994, que dejó 85 muertos y cientos de heridos.

Según se remarca, la Justicia argentina determinó que fue un acto de terrorismo internacional planificado por las más altas esferas del gobierno iraní de la época y ejecutado por Hezbolá.

El comunicado afirma que la búsqueda de justicia por las víctimas constituye una política de Estado y que continuará “hasta que el último responsable pague con su libertad o con su vida por tan horrible crimen”. En esa línea, la Casa Rosada considera que la acción militar podría representar el cierre de más de cuatro décadas de opresión y violaciones a los derechos humanos en Irán.

El documento lleva la firma del presidente Javier Milei y expresa la expectativa de que el pueblo iraní “tenga paz y recupere su democracia”. La definición oficial alinea a la Argentina con Washington y Tel Aviv en un escenario internacional atravesado por una creciente tensión geopolítica.

Por su parte, Quirno enfocó su mensaje en el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina y destacó que a pesar de la muerte del líder intelectual de la masacre que dejó a 85 personas muertas, “la búsqueda de verdad y justicia” será una “política de Estado”.

Además, el Canciller pidió que estos hechos no sólo “traigan alivio a las familias” de las víctimas, sino que también contrubuyan al “reconocimiento de las responsabilidades y a la lucha contra el terrorismo y la impunidad”.