El candidato peruano a la presidencia del Perú, el izquierdista Pedro Castillo, pasó a encabezar el cerrado escrutinio aún en curso al lograr el 50,07% de los votos contra el 49,92% obtenido por la derechista Keiko Fujimori, escrutados el 94,06% de los votos.

Este último informe da vuelta -parcialmente- un resultado que había favorecido toda la mañana a Fujimori, y confirma la tendencia aparecida a medida que avanzaba el conteo, que estrechaba cada vez más la diferencia.

Un conteo rápido de votos de la firma Ipsos arrojó un resultado un 50,2% para el maestro de escuela rural y 49,8% para la hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori.

El conteo rápido, que tiene un margen de error de 1%, “nunca se ha equivocado” en las elecciones presidenciales peruanas, destacó Fernando Tuesta, exjefe de la ONPE. “Lo más cercano al resultado final es el [conteo rápido] de Ipsos”, remarcó a través de Twitter.

De esta forma, el ganador de las elecciones más polarizadas y divididas de la historia reciente de Perú se decide voto a voto. Y el apoyo del campo, la selva y del exterior pueden definir el balotaje presidencial en un país devastado por la pandemia y en recesión.

Horas antes, el primer escrutinio oficial del 42% de las mesas provocó estallidos de júbilo en distritos acomodados de Lima, como Miraflores, donde la gente salió a las ventanas de sus viviendas a celebrar la victoria parcial de Fujimori (en ese momento por casi seis puntos).

Pero fue la propia populista de derecha, de 46 años, la que llamó a “todos los peruanos” a “mantener la prudencia” ante la estrechez de la ventaja.

En tanto Castillo, de 51 años, reaccionó con calma al escrutinio parcial y desde su natal Cajamarca (norte) advirtió: aún “falta que se cuenten nuestros votos, de la zona rural”.