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27 de agosto de 2017
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Innovación

El juego mendocino que puede revolucionar los experimentos sociales

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<p>En lugar de realizar estudios peque&ntilde;os en laboratorios,&nbsp;<em>Blues and Reds</em>&nbsp;plantea expandir el alcance de las investigaciones&nbsp;con datos de todo el mundo.</p>

Blues and Reds es un juego para tablets y smartphones que tiene su origen en el trabajo de mendocinos, con el potencial de revolucionar los experimentos en ciencias sociales. A través de este tipo de entretenimientos que plantea el proyecto, se podrá estudiar distintos factores del comportamiento humano para aplicarlos en áreas tan complejas como la Economía.

En este caso, el juego sirve para analizar el pensamiento estratégico y la toma de decisiones y así poder aplicar esa información en áreas donde entender el comportamiento humano cumple un rol fundamental. La aplicación puede descargarse en iOs y Android.

El expermiento móvil está financiado por la Universidad de Miami y a su cargo está el mendocino Alex Horenstein, junto con Konrad Grabiszewski. Para desarrollar la aplicación se contrató a un equipo de trabajo liderado por Javier Fastovsky, quien vive en Mendoza.

La innovación consiste en recopilar los resultados de las decisiones tomadas durante el juego, para que en cualquier lugar del mundo una persona pueda ser parte del experimento: todo mientras se divierte y, a su vez, conoce un poco más sobre su nivel de habilidades estratégicas.

¡A jugar!

Blues and Reds enfrenta por turnos al jugador contra un programa. Para ganar en los 58 niveles hay que recordar una premisa básica: azul es bueno, rojo es malo. 

El usuario sólo puede moverse por los puentes azules.

El juego comienza con el usuario teniendo que mover a RoboToken hacia alguna casilla disponible, teniendo en cuenta que el siguiente movimiento será de la máquina. Si el personaje termina en un nodo azul, misión cumplida. De lo contrario, se pierde el juego.

En esta parte, el usuario sólo puede moverse por los puentes que están marcados de azul, pero en la Parte 2 deberá seleccionar qué puente debe cruzar, también por turnos, para llegar hasta una casilla azul.

Al finalizar el juego, se muestra el rendimiento que tuvo el jugador en comparación con el resto de los que han participado de Blues and Reds en general, en su país, de su edad y de su sexo.

Detrás de cámara

Según explicó Horenstein, doctor en Economía, el juego testea si la persona analiza todas las posibilidades que tiene para llegar al mejor resultado, iniciando su razonamiento desde la situación final y retrocediendo hasta llegar al primer paso que deberá dar.

Esto se conoce como backward induction o principio de inducción hacia atrás. "Esto es algo que los economistas dan por supuesto, pero con esto se puede probar si realmente hacemos ese proceso o no, según el nivel de complejidad", indicó el mendocino.

 

Los resultados del test móvil permitirán construir mejores modelos económicos, que son los conceptos que se utilizan para realizar predicciones sobre el comportamiento y los efectos que puedan tener en una economía o parte de ella.

"Los modelos se basan en que todos actuamos de manera racional, pero la economía conductual plantea que no lo hacemos. Lo que queremos descubrir es el equilibrio, cuándo pasamos de una a otra, qué hace que un problema sea más complejo", planteó el profesor.

Un laboratorio mundial

Por encima del juego en sí, la clave del desarrollo está en la metodología, según Horenstein. En general, en un experimento de ciencia social se les paga a los estudiantes de la universidad que lo realiza para que tomen una prueba y luego analizar los resultados.

"Nosotros sacamos el proceso del laboratorio y lo hicimos móvil, para que el resultado tenga más muestras y sea diverso en origen, edad y cultura; en lugar de tener entre 20 y 100 universitarios de un país determinado y en un mismo rango de edad", explicó el economista.

En la actualidad, quienes pueden realizar este mismo tipo de indagaciones son empresas como Facebook o Google, pero sus estudios son privados y con fines comerciales. "Sus análisis se basan en cómo aumentar sus redes y las universidades se quedan afuera de conocer datos importantes o de interés académico", apuntó Horenstein.

Así, la modalidad planteada en Blues and Reds permite llegar a muchos más datos que sean útiles en diversas teorías para luego dar a conocer los reportes para que cualquiera pueda verlos. "Incluso aprovecha la tecnología para recibir recomendaciones de los jugadores que ya lo probaron", mencionó el profesor.

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