access_time 10:46
|
21 de octubre de 2009
|
|

El horno

https://elsol-compress.s3-accelerate.amazonaws.com/imagenes/000/021/134/000021134-200909jorgesosajpg.jpg

El horno es un utensilio indispensable en la cocina moderna, pero debe ser uno de los más viejos en la historia culinaria.

El horno es un utensilio indispensable en la cocina moderna, pero debe ser uno de los más viejos en la historia culinaria. Antes hablábamos del inodoro, bueno, más o menos como eso, aunque calculo que el horno debe ser más viejo, porque primero comemos y después, bueno, después viene el después.

Los hornos pueden ser altos como los de Zapla, y panzones y petisos como los del campo. En ambos casos hay que ser expertos para utilizarlos. Caldear un horno en el campo es tarea que tiene sus secretos, y saber hornear empanadas y chivitos, por ejemplo, requiere de conocimientos que no cualquiera puede ostentar en su currículum gastronómico.

Esta parte de la columna me ha despertado unas súbitas ganas de probar algo proveniente del horno, aunque sea ese pan casero que invita al mordiscón apenas sale doradito de su boca. Ligamos al horno con el calor. Cuando decimos “este lugar es un horno”, que es lo que suele ocurrir cuando concurrimos a esas reparticiones públicas donde hay cuatrocientas personas superpuestas y sólo un ventilador de techo que funciona al ritmo de un bolero de los de antes. Decimos “el horno no está para bollos” cuando existe alguna circunstancia o un tipo metido adentro de una circunstancia que está enculado por algo, mal engestado por algo y es mejor huir antes que enfrentarlo. Pues bien, la moda en nuestro léxico está imponiendo una expresión que seguramente escuchamos varias veces por día: estoy en el horno o estamos en el horno.

Aquí habría que dilucidar si no existe un parangón con el infierno, como decía Discepolín: “Que allá en el horno nos vamos a encontrar”. El/la tipo/a o los/las tipos/as están sobrepasados/as. El trabajo, los problemas, las actividades los superan y no pueden responder como debería ser. Esto es lo que en realidad quiere decir la expresión. Vendría a remplazar al antiguo “estamos hasta las manos”. Ahora decimos “estamos en el horno” y no precisamente en el microondas, sino incinerándonos con todo aquello que debemos realizar y no encontramos tiempo para hacerlo. Estamos en el horno.

TEMAS:

#Humor

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.