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1 de mayo de 2020
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Investigación en Homicidios

El "Galleguito", otra vez acusado por un crimen en el barrio La Gloria

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Ricardo Cortez no tardó en regresar a la cárcel, otra vez por un hecho de sangre.

Se trata de Ricardo Cortez, quien fue condenado por un crimen en el 2004, cuando tenía 16 años. Semanas atrás, fue acusado de matar por error a Julián Dominguez, en noviembre del año pasado.

Allá por enero del 2004, un menor de edad conocido como el Galleguito tomó notoriedad en el barrio La Gloria, de Godoy Cruz, cuando fue señalado por el asesinato de Cristian Chavo Córdoba.

Su cómplice había sido un peso pesado del complejo: Juan Carlos el Moncho Aguilera, hermano del Rengo, jefe de la barra brava del Club Godoy Cruz Antonio Tomba. El entonces adolescente enfrentó el juicio meses después y se le declaró la responsabilidad penal al hallarlo culpable.

Casi 16 años después, volvió a ser acusado y detenido por otro crimen en la misma barriada.

Ricardo Federico Cortez Acosta fue el nombre que volvió a aparecer hace algunos meses frente a los ojos del fiscal de Homicidios Carlos Torres, cuando empezó a investigar el asesinato de Julián Agustín Domínguez, ocurrido en noviembre del año pasado.

Ver también: Habló el Galleguito: "Estoy preso y perdí mi juventud por un homicidio que no cometí"

El representante del Ministerio Público había tenido en su órbita una causa que estaba relacionada con el malviviente del barrio La Gloria.

Fue en el 2013, cuando imputó a la madre del Chavo Córdoba por falso testimonio en el juicio por el crimen de su hijo –en el que Cortez terminó recibiendo una pena de 12 años al cumplir la mayoría de edad– , aunque terminó apartado y la causa recayó en una colega.

Más allá de eso, el Galleguito era un personaje que Torres tenía en su memoria. En el expediente que está en plena instrucción, fue señalado como autor del crimen de Domínguez por la persona a quien, en realidad, estaban dirigidas las balas: Matías Olivera.

Es que la víctima fue ultimada por error cuando caminaba cerca de su casa y un sujeto estaba disparando contra el blanco de la agresión, que terminó transformándose en testigo clave.

Según la investigación, el Galleguito quedó de acuerdo con otros conocidos de la zona para ir a matar a Olivera. Estos fueron identificados como Pablo Emanuel Carrizo Arce, su hermana Carla Gimena, alias la Lety, y Diego Javier Silva Miyicay, apodado el Muqueño, ex novio de la mujer.

A la vez, este último se encuentra imputado por el homicidio de Carlos Matías Guajardo, ocurrido en enero en la triple frontera en Godoy Cruz, Luján y Maipú.

Apoyándose en esa versión, el fiscal imputó a los cuatro sospechosos por homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, delito que prevé como única pena la prisión perpetua.

Ver también: Crimen en la triple frontera: señalan al "Muqueño" como autor de los disparos

Tras reunir las pruebas necesarias, sólo se debieron librar los pedidos de captura sobre los hermanos Carrizo Arce, ya que el Galleguito ya se encontraba en la cárcel acusado de un hecho de inseguridad ocurrido en enero.

En esa causa, Cortez fue detenido en un Audi que era conducido por Gabriel Céspedes. Ambos habían sido señalados por asaltar a un peatón en las afueras de la Ciudad de San Martín. Le robaron unas zapatillas y el celular, entre otras pertenencias personales.

El fiscal de San Martín-La Colonia Martín Scattarreggi lo imputó por robo agravado por el uso de arma de fuego y por el uso de arma impropia.

La misma situación era la del Muqueño, quien había sido capturado a finales de enero en Coquimbito por el crimen de Guajardo y fue acusado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego por el fiscal Flavio D’Amore.

Problemas de pareja

Los pesquisas que investigan el crimen de Domínguez tienen prácticamente constatado que el joven, que había sido padre meses atrás, no era el objetivo de los matadores.

No obstante, se logró profundizar sobre las razones que tenían los sujetos para perseguir a Matías Olivera, pese a que se equivocaron de persona.

Las averiguaciones sostienen que, para finales del año pasado, Olivera se encontraba de novio con la Lety, quien ha sido sindicada por detectives de la zona como dedicada al narcomenudeo, detallaron fuentes policiales a este diario.

El domingo 10 de noviembre, Olivera mantuvo una fuerte discusión con un familiar de su novia. La mujer, ofuscada por esa situación le advirtió: “Te voy a mandar a matar”, declaró el joven en el expediente.

Horas más tarde, alrededor de las 21, sujetos a bordo de una moto interceptaron a la pareja de la Lety cuando caminaba por el interior del popular complejo godoicruceño.

Este empezó a correr, iniciando una pequeña persecución por entre los pasillos de la barriada. Tras recorrer algunos metros, los autores se toparon con Domínguez y, creyendo que se trataba de Olivera, le propinaron cuatro disparos, según la reconstrucción.

La víctima fue trasladada al Hospital Paroissien, pero Domínguez no logró sobrevivir a las heridas de bala que le provocaron en el epigastrio, el tórax y otras dos en el sector derecho de la espalda.

Según determinaron los investigadores, el autor de los disparos fue el Galleguito y creen que confundió a Domínguez con Olivera porque no conocía bien a este último.

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