access_time 07:46
|
11 de octubre de 2017
|

El fútbol, como reflejo social

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/1507687467982ENZOPEREZARGENTINA.jpg

Festejo. Emoción. Alegría. Sin embargo, vale la pena analizar por qué el fútbol argentino llegó a esta situación. Y va más allá de los resultados deportivos. Tiene que ver con un accionar dirigencial que priorizó la acumulación de poder a partir del manejo de un fondo financiero sin control y con puntos oscuros. Ese poder que le permite negociar e influenciar a los gobiernos de turno. Es un reflejo social. Malversación de recursos económicos y humanos, donde se apela a las mismas prácticas que han hecho de la política un sistema corrupto. El ejemplo, claro, fue la ponderación de una barra brava para lograr un éxito que no llegaba dentro de la cancha. Como si fueran punteros. Se financió a quienes manchan el deporte; acusados y sospechados de convertir los estadios en escenas de crímenes. Todo bajo un supuesto folclore que no es más que una red interminable de complicidades y encubrimientos.

Comentarios de la nota

© Copyright 2017. Cuyo Servycom S.A.