access_time 11:17
|
7 de octubre de 2009
|
|
SALUD MENTAL

El estrés, un mal que afecta a la sociedad

El estrés es la respuesta del organismo a todas las exigencias, tensiones y agresiones de la vida cotidiana con las que se lo somete en forma aguda y crónica

El estrés es la respuesta del organismo a todas las exigencias, tensiones y agresiones de la vida cotidiana con las que se lo somete en forma aguda y crónica. La palabra estrés, según la Real Academia Española, “es la situación de un individuo o de algunos de sus órganos, por exigir de ellos un rendimiento superior al normal, lo pone en riesgo próximo de enfermar”. El doctor Segura, especialista en estrés ocupacional, lo define como el conjunto de perturbaciones que afectan a un individuo en situaciones frente a las cuales tiene que adaptarse.


     Todas las personas se enfrentan habitualmente a diveros niveles de exigencias o tensiones que estimulan el rendimiento y optimizan la respuesta a medida que la activación crece. El Eustres o Estrés bueno acompaña a las personas a lo largo de la vida y es indispensable para el desarrollo psicofísico y para la adaptación al medio. Pero cuando las demandas del entorno psicoemocional son excesivas, intensas o prolongadas y superan la capacidad de resistencia y adaptación del organismo se llega al Distrés o Estrés malo. A partir de ese punto, cualquier estimulo adicional puede provocar disfunciones y enfermedades.


 ¿CÓMO AFECTA ESTA DOLENCIA A LOS MÁS PEQUEÑOS? El estrés infantil suele ser común y de consecuencias graves si no se lo detecta y atiende a tiempo. Puede originarse a partir de crisis familiares, peleas o divorcios de los padres, mudanzas, sobreexigencia escolar, indiferencia o sobreprotección, temor al abandono, abuso y maltrato infantil, entre otras causas. Los síntomas son variados e inespecíficos, pero pueden manifestarse a la noche con insomnio, miedo, somatizaciones, retraimientos, alteraciones en la conducta y dificultades en el rendimiento escolar.


 PARA TENER EN CUENTA. Para detectar el estrés en los niños debemos estar alertas a cuatro aspectos muy importantes que nos orientarán tanto respecto de la observación de los pequeños como de las formas de tratar de ayudarlos: Los estresores que afectan al niño (¿qué eventos o estímulos están estresando al niño?). La percepción del niño sobre los estresores (¿el niño cree que no podrá hacer frente a los estresores?, ¿qué piensa sobre la posibilidad de controlar lo que le sucede?). El impacto del estrés sobre las áreas de funcionamiento del niño: desempeño escolar, relaciones sociales y familiares, salud física. El comportamiento que adopta el niño para ajustarse al estrés. (¿El niño estresado reacciona con comportamientos aleatorios?, ¿qué tipo de patrón de conducta al estrés está adoptando el niño?) Estos elementos deben ser considerados puntos clave para la investigación, la intervención terapéutica y la prevención. La observación del niño, sea por un especialista, profesor o padre de familia, debe estar orientada por estos cuatro puntos.

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.