access_time 10:14
|
28 de octubre de 2009
|
|
Eva Krafczyk, de DPA

El drama de ser gay en África

Hace una semana, los keniatas Daniel Chege Gichia, de 39 años, y Charles Ngengi, de 40, se juraron amor y fidelidad ante el Registro Civil londinense, sin saber las consecuencias del acto en su país de origen.

    Hace una semana, los keniatas Daniel Chege Gichia, de 39 años, y Charles Ngengi, de 40, se juraron amor y fidelidad ante el Registro Civil londinense, sin saber las consecuencias del acto en su país de origen. Ambos son, aparentemente, la primera pareja gay casada de ese país africano. Tras la difusión de la noticia, las primeras reacciones fueron mayormente hostiles. “Son una vergüenza para nuestro país”, según un oyente de una radio. En cartas al director y foros de internet se dijo que ambos habrían manchado el buen nombre de sus familias, violado mandamientos divinos y las costumbres africanas.
    En Gathiru, el pueblo natal de Daniel Chege Gichia, la familia está expuesta a la vergüenza pública. Dos de sus hermanos fueron amenazados y se les instó a abandonar la aldea. “El padre ya no es el mismo y la madre teme las visitas”, afirma una vecina en el Daily Nation sobre los progenitores. Gichia Muchira, un tío, se muestra irreconciliable. “Lo que hizo el muchacho arruinó el nombre de la familia para siempre”, lamentó. En Kenia, al igual que en la mayoría de los países africanos, la homosexualidad abierta es ilegal.
    Aunque en las grandes urbes hay cada vez más gais y lesbianas que salen de las sombras y defienden su sexualidad, salir del ropero sigue estando vinculado a problemas como el quiebre de amistad, la destrucción de la familia, una posible pérdida del trabajo y el rechazo social. Hace pocas semanas llegó a los titulares el caso de un parlamentario keniata que recogió a su hijo recién titulado en el aeropuerto de Nairobi. Cuando su hijo apareció maquillado, vestido de mujer y acompañado de un amante, el legislador lo rechazó y huyó.
    No debió temer ser tildado de padre malo y sin corazón. Al contrario. Muchos le mostraron comprensión y simpatía. La idea de una comunidad homosexual legal en Kenia es calificada de atea, “no africana y culturalmente inaceptable” por el arzobispo anglicano Eliud Wabukala. “No podemos permitir una legalización en Kenia, porque aquellos que lo aceptan no están bien de la cabeza”, coincidió Abdullahi Abdi, del Foro de Líderes Musulmanes.

TEMAS:

Opinión

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.