access_time 20:39
|
13 de noviembre de 2006
|
|
BOCA JUNIORS - QUILMES

El bicampeón no dejó dudas ante el colista

El Xeneize demostró la clara diferencia que existe con el Cervecero y lo derrotó por 3 a 1 para afianzarse en lo más alto de la tabla. Los de Ricardo La Volpe se encaminan a la conquista de un nuevo título

    El puntero Boca venció a Quilmes por 3 a 1 y mantuvo la ventaja de cuatro puntos en la cima de las posiciones del Apertura, cuando quedan 12 puntos en juego. Los Xeneizes tienen ahora como único perseguidor a Estudiantes, que el sábado derrotó por el mismo marcador a River, ahora situado a siete unidades de su clásico rival. Dos tantos de Martín Palermo y el restante de Rodrigo Palacio le dieron forma al triunfo auriazul, en tanto un ex Boca, el juvenil Sebastián Rusculleda –a préstamo en Quilmes– convirtió el único tanto de los Cerveceros.

    Boca ganó con comodidad, a partir de un claro dominio ejercido desde el comienzo del juego. Las situaciones de gol de los locales comenzaron a generarse antes de los diez minutos, y a los 20 llegó una vieja fórmula a salvar a los de Ricardo La Volpe: centro de Barros Schelotto y cabezazo a la red de Palermo. En lugar de aflojarse, la presión de Boca se incrementó, ya que con dinámica y buen juego se lanzó sobre las barbas de Damián Grosso, aunque no encontraría su recompensa en lo que restaba de la primera etapa. Recién a los 5’ del período final, el local volvió a codearse con la red cuando Palacio definió con categoría un mano a mano con Grosso.

    Inmediatamente, otro conocedor de la Bombonera como Rusculleda determinó el descuento de los visitantes, después de un tiro de esquina. Ese tanto acicateó a Quilmes y aguijoneó a Boca para asegurar la victoria, lo que volvió entretenido y disputado el partido, con un ida y vuelta muy atractivo. Hasta que, a los 32’, lo voltearon a Palermo dentro del área y El Loco se encargó de sellar el resultado desde los doce pasos con un potente zurdazo.

    Sobre el final, los quilmeños estuvieron a punto de reducir otra vez la diferencia, pero el remate de Rusculleda pegó en el travesaño, picó en la línea de sentencia y salió. La dignidad de Quilmes merecía ese tanto y la fortaleza de este Boca, nuevamente inexpugnable, acreditaba la victoria. Los dos se fueron con aplausos, aunque miren sus presentes desde dos realidades absolutamente opuestas.

TEMAS:

Deportes

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.