El agua que nadie cuida
20/11/2017

Es la discusión de la época. Se repite cada temporada, como si la noticia fuera nueva y como si todos los actores involucrados se sorprendieran ante la realidad. La emergencia hídrica no es nueva, pero se actúa como si lo fuera. Desde los organismos estatales en sus roles de contralor hasta los usuarios, que no terminan de comprender la importancia que tiene hacer un uso criterioso de un recurso tan necesario. Las campañas de concientización no surten efecto. Basta recorrer diferentes zonas del Gran Mendoza para ver el despilfarro que se hace sin ningún tipo de pudor. Esa inconducta tampoco tiene sanciones. Los controles son escasos o prácticamente inexistentes. Y no sólo por falta de recursos económicos y humanos, sino por desidia. No hay respuestas ante las denuncias, no hay procesos expeditivos, no hay multas efectivas. Y eso desalienta a quienes quieren cuidar el agua y les da impunidad a los que deliberadamente pisotean los intereses de una comunidad.