access_time 07:27
|
23 de noviembre de 2021
|
|
Editorial

Un país cruzado por los hechos de violencia

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/1637610148870842fb1d5-b85c-455b-9750-61efc2ab8e24-980x450-1.jpg

Las imágenes de violencia que llegan de Rosario y desde diferentes puntos de la Patagonia muestran una ausencia total del Estado para imponer el Estado de derecho. Son las autoridades las que tienen herramientas constitucionales para hacer cumplir el imperio de la ley. Es una cuestión de voluntad política y de respeto a las instituciones democráticas.

Sin embargo, las autoridades argentinas han optado por la corrección política y el discurso demagógico de quienes, a través de la pasividad, apuestan por la anomia y el anarquismo, en un vale todo, donde los deberes, derechos y garantías son meras declamaciones. En el caso de la Patagonia, la discusión poco tiene que ver con el reclamo de los pueblos originarios. En todo, cualquier tipo de planteo debe hacerse dentro de los parámetros establecidos en las normas que dan marco legal. Fuera de eso, debe considerarse un delito y, como tal, hay que reprimirlo, juzgarlo y condenarlo.

Por el lado de Rosario, el avance de las bandas narco es la consecuencia de una política de seguridad que parece haber renunciado a la posibilidad de combatir el crimen organizado. O, al menos, este en particular, a tal punto, que las reglas que establecen la convivencia en una de las principales ciudades del país son las de la mafia. Violencia extrema.

Son dos postales de un país que nadie quiere. Dos situaciones en las cuales, ante la falta de legalidad para responder a las demandas ciudadanas, empiezan a darse hechos de justicia por mano propia. Es un camino peligroso. Y los únicos que pueden frenarlo decidieron jugar a ser meros espectadores.

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.