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13 de abril de 2007
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EMPRENDIMIENTO PRIVADO DEL DALVIAN

Durísimo informe contra el acueducto

Especialistas de la UNCuyo descalificaron el estudio de impacto ambiental. Aseguran que por falta de inversión de OSM puede escasear agua y presión en los hogares mendocinos

    Sólo se les pasó por alto una tontera, un mínimo error. Es que en el estudio de impacto ambiental para la construcción del acueducto que se pretende instalar en el barrio Dalvian –lo abastecería la planta potable Alto Godoy, de Obras Sanitarias Mendoza (OSM)– se olvidaron de contemplar el efecto que tendrá esta megaobra en todo el Gran Mendoza.

POBRE. Así, ese débil informe, realizado por la consultora Denken SA en el 2004, a cargo del ingeniero Daniel Donna, afortunadamente fue revisado a tiempo por especialistas de la Maestría de Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), quienes determinaron que la construcción de semejante obra significará, irremediablemente, un desabastecimiento de agua y una disminución de la presión para todo el Gran Mendoza, sobre todo, en las zonas más alejadas.

INVERSIONES. Asimismo, los profesionales dejaron en claro que, a diferencia de lo que sostiene la empresa Dalvian, no hay sobrante de agua en la planta de OSM, sino que la cantidad que hoy se distribuye es menor pero por la falta de presión en algunos barrios, debido a la falta de inversión en obras. “Al informe de impacto ambiental lo encontramos incompleto. Y, curiosamente, no se había contemplado cómo iba a influir la construcción del acueducto en el Gran Mendoza. Sólo figura la obra, con un zanja, pero nada habla del agua y su impacto. Y no es que van a sacar agua del río, sino de la planta de OSM, utilizando estaciones de bombeo.

     Esto, irremediablemente, significará desabastecimiento para los mendocinos y falta de presión, que se potencia por la falta de obras de inversión”, sentenció la ingeniera Patricia Infante, quien realizó el análisis junto al decano de la Maestría de Ingeniería Ambiental, Eduardo Manfredi, y los ingenieros Susana Llamas y Luis Magistocchi. POR LEY. Como para todo emprendimiento, la ley establece que, antes de aprobar una obra de estas características, se debe realizar un estudio de impacto ambiental para luego, en caso de ser aprobado, terminar el proceso mediante la declaración de impacto ambiental.

    De todas maneras, en el medio, a pedido de la autoridad de aplicación, puede surgir una solicitud de análisis del estudio de impacto ambiental ya presentado. Fue así que la Maestría de Ingeniería Ambiental de la UNCuyo se encargó de estudiar ese débil informe a mediados del 2005. Claro está que las conclusiones fueron más que reveladoras y contundentes, a pesar de las intenciones de la empresa.

MUCHOS ERRORES. “A nosotros nos llegan periódicamente muchos informes de impacto ambiental para evaluar y encontramos casi siempre gravísimos errores. Nuestro estudio es vinculante para la autoridad pero, hasta el momento, no hemos recibido ninguna respuesta ni un nuevo informe para analizar. Entonces, queda claro que la declaración de impacto ambiental todavía no se puede aprobar. Y esa obra, como se pretende hacer, perjudicará a los mendocinos, porque no se han tenido en cuenta sus consecuencias”, concluyó Infante.

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