access_time 07:11
|
15 de abril de 2019
|

¿A cuánto se venden las monedas "raras" en Mendoza?

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/15552554547451%20MPP_9790.jpg

Las piezas que ya están fuera de circulación o que son difíciles de encontrar cuestan miles de pesos, aunque su denominación sea mucho menor. Para quienes las coleccionan, tienen un valor mucho más profundo.

Las monedas pueden tener un valor mayor del que muestran en su reverso, ya sea por su historia, como en el caso de los australes, o por su material, como la plata de la que están hechos los patacones de 1880. Pero, incluso piezas más actuales, como las que se emitieron en los últimos mundiales o las que se acuñaron para el Bicentenario, se cotizan entre los coleccionistas a un precio mayor del que indica la moneda en sí.

Algunas tienen un valor de apenas unos pesos más, según se puede encontrar en distintas publicaciones de sitios de compra-venta. Una moneda de $2 emitida en el 2016 se puede vender en $15, mientras que una de 20 centavos (de la década del 30) se vende a $25. Incluso una de dos centavos puede llegar a costar $50.

 

Se venden por encima de $100 algunos ejemplares que requieren mayor dificultad para encontrarlos. Existe una moneda argentina de $5 de la Convención Constituyente que cuesta unos $120. Los 100 australes, que dejaron de circular cuando terminó 1991, se ofrecen por $129.

Con un aumento mucho mayor que las anteriores, hay monedas que en la actualidad valen miles de pesos. Es el caso de las piezas conmemorativas de la lucha por los Derechos Humanos, con la frase “Memoria Verdad y Justicia”, emitidas en el 2006: la que vale $2 se venden a unos $25, pero la que vale un peso cuesta $2.899.

Hasta las monedas de los Mundiales emitidas por Argentina tienen un valor alto, como ocurre con el del 2014, que vale más de $. Por encima de estos números se encuentran los patacones, que, al ser monedas de plata, se están vendiendo por $3.000.

Aun así, no alcanzan a superar los $8.000 que cuesta la moneda del 2010 emitida por el Banco Central en honor al Rally Dakar Argentina-Chile.

En el peldaño más alto se encuentran las de oro, que no abundan: en Mendoza pueden negociarse monedas de este tipo del año 1900 a $40.000. Incluso, por una de 1709 se piden $80.000.

El gusto de coleccionar

Para aquellos que coleccionan monedas (actividad que se denomina numismática), se trata de un pasatiempo que encierra tanto la historia del país que la acuñó como los momentos personales de haberlas utilizado cuando todavía circulaban o lo que significa hallar ejemplares nuevos.

El sábado 13 se celebró el Día del Numismática en Argentina, en conmemoración de la creación de la moneda nacional, según explicó David Zárate, vocal titular de la Comisión Directiva del Centro Numismático de Mendoza, que cuenta con más de 30 socios en la provincia, junto con aquellos interesados en el coleccionismo de monedas que se reúnen en este lugar.

“Se festeja ese día porque en esa fecha, en 1813, la Asamblea General Constituyente le ordenó a Manuel Belgrano acuñar una moneda en Potosí que fuese patria, en lugar de las que tenían símbolos españoles”, explicó Zárate. El diseño de las monedas contaba con un sol brillante, junto con el lema “Provincias Unidas del Río de la Plata”, mientras que en el otro lado se podían apreciar la fecha (1813), el Escudo Nacional y la frase “En unión y libertad”.

Si bien para los que no están relacionados con la actividad puede resultar llamativo que las monedas se vendan más caras, quienes coleccionan prefieren destacar aspectos que para ellos son más significativos. “A las personas de mediana edad, por ejemplo, les traen recuerdos: qué compraban con ellas, el valor afectivo más allá del efectivo. Mi mamá decía que su abuelo le daba ‘un caballito’ para comprar chicles, es decir, una moneda de $10 que circulaba en los 60”, relató Zárate.

Más allá de la nostalgia, desde el Centro Numismático también destacaron lo que las nuevas generaciones pueden aprender a través de esta práctica. “A los niños les fomenta el ahorro, la curiosidad, el indagar en la historia. Argentina tiene algo trágico y lindo, que es haber emitido tantas monedas, por lo que los chicos pueden ver por qué hay tantos tipos distintos”.

En lugar de hablar de valores de venta, entre los numismáticos se fomenta el intercambio. “Siempre procuramos ponernos de acuerdo en el valor de lo que se intercambia, pero no es algo taxativo; no porque una moneda valga más que otra no la voy a cambiar”, señaló.

La decisión del criterio para coleccionar es un tema personal: algunos lo hacen por país, por año (tener una de cada uno en cierta década) o por la impronta. Algunos lo hacen buscando formas que no sean redondas. “Yo tengo una serie de monedas con escritores: Borges, Sarmiento, Sor Juana, Montalvo. Empecé a coleccionar hace 20 años, cuando encontramos con mi papá, en un baldío, una bolsa llena de monedas viejas”, contó Zárate.

Comentarios de la nota

© Copyright 2017. Cuyo Servycom S.A.